Un rosarino se mete en la piel sensible de otro rosarino. Baetti versiona a Chacho Müller, entendiendo el fondo barroso del canto litoraleño. Lo hace en la horfandad de seis cuerdas y su voz poderosa tejiendo historias de río, costumbres de pescadores, soledades del día a día. El disco es íntimo, pero tiene algo que se desprende del fraseo de Baetti: está hecho con admiración y eso lo vuelve una verdadera perla.