Enfermedades transmitidas por los alimentos ETAs, contaminación de los alimentos, buenas práctica de manufactura, proceso de elaboración, confitura, pickles y salsas, son algunas de las temáticas que se abordan en este curso del INTA.

Las técnicas María Marta Sánchez y Camila Mantiñán, explican que este curso “lo venimos trabajando con la Organización Sercupo en el partido de Esteban Echeverría acompañando al comedor Remolines del Barrio San Ignacio, Monte Grande”.

Sercupo es una organización con sede en Esteban Echeverría que articula trabajos con organizaciones campesinas. En este marco realizan todos los martes jornadas destinadas a chicas y chicos de Haciendo Futuro, estas capacitaciones comprenden 68 horas reloj.

Mariana Moricz, a cargo del INTA Avellaneda, afirmó que estas tareas permiten “crecer con propuestas el trabajo conjunto del territorio urbano sumando con nuestros técnicos distintos procesos de seguridad, soberanía alimentaria locales, agregando de valor y buenas prácticas”.

Este tipo de capacitaciones suman para optimizar la comercialización de producción en el marco de las economías regionales, ya que se hace hincapié en la importancia del agregado de valor desde la elaboración, por ejemplo, de conservas.

“En los talleres explicamos cómo aprovechar todo el potencial de los frutos de la huerta, hacerlos durables y darles un valor agregado”, explicó Mantiñán.

Entre otros puntos, las capacitaciones también brindan recomendaciones tanto para medir acidez de las conservas que llevan vinagre hasta la evaluación de los grados brik (nivel de azúcar) para conservas en almíbar o mermeladas.