El fotógrafo y naturalista Emilio White realizaba su rutina habitual por la Reserva San Jorge y, mientras chequeaba las cámaras trampa, en el marco del Proyecto de Monitoreo de Yaguareté, se hizo presente en el lugar un enorme tapir junto a su cría.

Cada uno de estos momentos en la selva son únicos. Tener avistajes no es fácil por múltiples factores, pero sobre todo, porque los animales son excepcionales a la hora de jugar a las escondidas. Por eso, cuando tenemos la posibilidad de estar cerca de ellos; y especialmente, de grandes monumentos naturales como el tapir, lo celebramos y los contemplamos el mayor tiempo que podemos”, relata White en un comunicado de Arauco Argentina.

La reserva natural privada San Jorge forma parte de la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná. Cuenta con 16.500 hectáreas en las que conviven numerosas especies, de las cuales 21 se encuentran bajo amenaza. Consideran que además de ver a los tapires, es importante dar a conocer a comunidad que “están presentes en la selva misionera y reconocer de esta forma que su conservación es fundamental para ellos“.

El tapir es el mayor mamífero terrestre de Sudamérica y se encuentra en peligro de extinción en Argentina. Su población se vio reducida a menos de la mitad en los últimos 100 años a causa de la destrucción de su hábitat y la caza.

Con un peso de hasta 300 kilos, cuerpo macizo, patas cortas y cabeza grande terminada en una pequeña prosbosis, la distribución de esta especie abarca desde Colombia y Venezuela hasta el norte de Argentina. En nuestro país se halla en las provincias de Chaco, Salta, Jujuy, Formosa y Misiones.

Por Matilde Moyano