Se sabía desde que Norberto Yauhar perdió en su tierra las elecciones legislativas de forma abrumadora a manos de Mario Das Neves, que el ministro de Agricultura iba a dejar su sillón antes de fin de año. Lo que no se sabía era cuándo iba a ocurrir su salida y quién iba a ser su reemplazante.   

Carlos Casamiquela es desde el miércoles 20 de noviembre en que juró su cargo, el nuevo Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Es ingeniero agrónomo con una larga trayectoria en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), adonde ingresó en 1974 y que presidió en los últimos cuatro años.

El flamante Ministro es ingeniero agrónomo graduado en la Universidad Nacional de La Plata en 1973, tiene una diplomatura en Desarrollo Económico Local de la Universidad Nacional de San Martín y la Universidad Autónoma de Madrid. Un año después de recibirse, entró al INTA y en 1980 empezó a trabajar en la Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle del Río Negro, de la cual fue director entre 1984 y 1990. En 1990 asumió la Dirección del Centro Regional Patagonia Norte. Entre septiembre de 2003 y octubre de 2009, ejerció la Vicepresidencia del Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA) y en octubre de 2009 fue designado presidente del INTA.

En entrevistas que aparecieron en diferentes medios de comunicación, Casamiquela marcó la cancha de los que podrían ser algunos de los lineamientos que tendrá su gestión en Agricultura. “Queremos incrementar la producción en un 60 por ciento en los próximos 10 años y crecer en trigo, sorgo y maíz, en detrimento de la soja. La soja representará la mitad de las toneladas cosechadas, pero, en proporción, crecerán más los otros cultivos. Apostamos a generar un proceso más sustentable, con la rotación constante de los cultivos y con el manejo de los suelos”, 

Qué piensa el campo

Casamiquela deberá afrontar desafíos duros, pero tiene el crédito abierto entre las entidades que forman la Mesa de Enlace. Eduardo Buzzi, de Federación Agraria, saludó su designación por el perfil técnico. Lo mismo hizo Carlos Garetto, el líder de Coninagro, a quien se sumó el referente máximo de Confederaciones Rurales Argentinas. Luis Echevere, presidente de la Sociedad Rural Argentina, también expresó su beneplácito por la designación de un técnico al frente del ministerio. “Conoce la problemática del campo”, dijeron a coro.

Tras la designación de Casamiquela, la Federación Agraria Argentina distribuyó un comunicado donde expresó: “En cuanto a los temas agropecuarios, esperamos que el ingeniero Casamiquela abra el diálogo a las instituciones del sector, que representamos a miles de familias de los pueblos del interior del país”.

“Se generaron expectativas”, reconoció Carlos Garetto, de Coninagro y dijo que esperan tener un encuentro con el nuevo ministro. “Tenemos esperanzas de que sea una buena oportunidad para encauzar relaciones y avanzar en cuestiones coyunturales”, se ilusionó. Sobre Casamiquela, opinó: “Tiene experiencia, conocimiento y sabe de campo, ha vivido toda su vida estudiando, por lo que nos parece importante poder discutir las políticas, principalmente los temas conflictivos que no han encontrado respuesta hasta el momento”.