En Catamarca ya es Ley la enseñanza en todas las escuelas públicas del lenguaje de señas. La medida, de un claro espíritu inclusivo tiene como fin garantizarle a los niños con problemas auditivos el derecho a aprender y a consolidar su identidad como niños sanos. La enseñanza del lenguaje de señas estará incluida en la currícula de los contenidos que las maestras deberán dar en el aula.

La Cámara de Senadores de Catamarca aprobó esta ley, cuya autoría es del legislador Armando López Rodríguez, y que ya contaba con media sanción en la Cámara de Diputados. “La Ley es importante porque hace efectivos los derechos de las personas con discapacidad, protegiendo y promoviendo los derechos humanos de las mismas”, declaró a la prensa el senador Oscar Vera.

Entre los argumentos que se esgrimieron para aprobar la Ley fueron que es necesario garantizarles a los niños que tienen problemas auditivos el derecho a la educación y a tener las mismas herramientas del conocimiento que todos los alumnos, la necesidad de afinar la identidad del niño sordo y promover la plena integración para asegurar la interculturidad.

“La inclusión obligatoria de la enseñanza del Lenguaje de Señas en la currícula de los establecimientos educativos de la provincia, tenga como antecedente la formación de profesores en la Lengua de Señas en la Carrera de Formación Docente”, establece la Ley en uno de sus párrafos.

El lenguaje de señas tiene su origen en el siglo XVI, cuando Jerónimo Cardano, médico de Padua entendió que las personas sordas podían comunicarse por medio de combinaciones manuales. En el año 1620 Juan de Pablo Bonet publica su “Reducción de las letras y Arte para enseñar á hablar los Mudos”, considerado como el primer tratado moderno de Fonética y Logopedia, en el que se proponía un método de enseñanza oral de los sordos mediante el uso de señas alfabéticas configuradas unimanualmente, divulgando así en toda Europa, y después en todo el mundo.