Catamarca es una provincia que ofrece atractivos únicos. Tierra de llamas, alpacas, caminos solitarios y pueblos perdidos en la montaña, la provincia y sus comunidades son conocidas por sus ponchos, tapices y alfombras, hechos de forma artesanal siguiendo técnicas ancestrales. Potenciando sus cualidades, ofrece un viaje por su mapa a través de sus alfombras y del manejo de los telares.

Los pueblos turísticos, además de la belleza de su entorno natural, ofrecen atractivos en donde la mano del hombre es fundamental, siguiendo este concepto, quienes viajen a Catamarca pueden visitar la Fábrica Artesanal de Alfombras, un emprendimiento que depende del gobierno provincial, donde los mejores exponentes del arte del telar trabajan elaborando alfombras que son reconocidas en todo el mundo, configurando una marca que define a la provincia.

La Fábrica es una tejeduría estatal, que está bajo la órbita de la Secretaria de Turismo, allí quienes participan en la creación de las alfombras, ponchos y tapices se enorgullecen en afirmar en sus productos “compiten en calidad con las alfombras persas” El establecimiento está dirigido por Ángela Cataruzza quien destaca que las tejedoras y quienes trabajan en la Fábrica conforman una gran familia.

Laura Valdez es la instructora de tejedoras, quien acompaña a la prensa en un recorrido por la aula taller de la Fábrica. Cuenta que las alfombras se confeccionan con tramados que tienen entre 40 y 160 mil nudos por metro cuadrado. La mirada, paciencia y talento de las tejedoras logran un producto único, completamente artesanal, “para un metro cuadrado de alfombra de cincuenta y dos mil nudos, el tiempo estimado es de aproximadamente un mes y medio. Una alfombra puede tardar hasta dos meses y medio, de acuerdo complejidad“.

Una de las técnicas que se enseñan es la copia de fotografías, que son llevadas al telar con una precisión que se emparenta también con alguna mancia mágica. Miguel Ángel y su hijo Ariel, son los demiurgos que enseñan este arte. “A pesar de contar con una paleta de casi 600 colores, muchas veces tenemos que crear tonalidades“, afirma Miguel, quien hace cuatro décadas que está dentro de este mundo de telas y colores. En tanto Mabel Córdoba, Jefa del Taller de Hiladas, explica que las “reproducciones de rostros en los tapices se hacen en densidades de 160 mil nudos por metro cuadrado”, se trata de un trabajo inigualable, que extrema las capacidades creativas del ser humano.

Toda Catamarca está dentro de un telar, sus motivos nos invitan a visitar sus cerros, las salinas, la puna, los valles, sus bodegas y su gastronomía, paseos por el Valle Viejo, el disfrute de las Termas de Fiambalá o descubrir el Shincal, la capital más austral del imperio Inca. Catamarca es una tierra de sensaciones inolvidables.