La deforestación, que no permite la absorción natural del agua, y el cultivo intensivo de soja, que convierte los suelos fértiles en rocosos, son las causas principales de las inundaciones en el Litoral que ya afectan a más de 50.000 personas en todo el país.

Por su parte, la ciudad, alberga una superposición de proyectos inmobiliarios, el negocio de la construcción sin una debida planificación urbana y la pavimentación de casi todas las cuadras que convierte el suelo en impermeable y reduce la cantidad de espacios libres para la circulación de drenajes.

Una tendencia mundial construye los denominados techos o terrazas verdes, superficies cubiertas de vegetación que tienen como objetivo reducir la polución, evitar que los edificios se sobrecalienten, aportar calidad de vida, mejorar el paisaje, pero que también ayudan a prevenir inundaciones.

Por otra parte, y sin que la intención sea presentar esto como una solución, es sorprendente la aparición en el mercado de un innovador producto británico, un cemento absorbente que posee una capacidad de drenaje nunca antes vista, ya que es capaz de absorver hasta 4.000 litros de agua en menos de un minuto. Su nombre es Topmix Permeable y su promedio de drenaje es de 600 litros por minuto y metro cuadrado.

La empresa Tarmac asegura que además de servir como drenaje ante intensas lluvias, su producto podría ayudar a combatir el calentamiento del asfalto cuando las temperaturas se disparen, ya que el agua almacenada se evapora y genera un efecto de enfriamiento que reduce la temperatura en la superficie. La desventaja de este ‘cemento mágico’ es que no puede ser empleado en zonas demasiado frías, dado que resultaría dañado si el agua llegase a congelarse sobre él.

Las pruebas están siendo satisfactorias y no se descarta que pronto empiece a ser instalado en las calles de algunas de las ciudades más amenazadas por las tormentas.