El 5% de la emisión global de dióxido de carbono se debe al proceso de producción de cemento y otros materiales utilizados en la construcción, lo cual contribuye al aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Con el objetivo de concientizar a la sociedad de la importancia de las acciones conjuntas para lograr desarrollos sostenibles, y promover el intercambio de conocimientos y experiencias entre los especialistas a través de la presentación de estudios técnicos, económicos e investigaciones científicas, se realizó el Congreso de Ingeniería para el Cambio Climático, organizado por el Consejo Profesional de Ingeniería Mecánica y Electricista (COPIME).

Dentro de las propuestas académicas de este año, se presentó el trabajo del Dr. Alberto Scian, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y director del Centro de Tecnología de Recursos Minerales y Cerámica (CETMIC, CONICET- CIC), sobre cementos de baja energía, también llamados “cementos verdes”.

Este tipo de cementos se posiciona como una alternativa ecológica y competitiva en la industria de la construcción que nace a partir de una serie de modificaciones al Cemento Portland Ordinario (CPO). Las investigaciones del CETMIC demostraron que sustituyendo hasta un 30% de ese tipo de cemento por arcillas activadas térmicamente se puede producir una disminución sustancial en la emisión de gases efecto invernadero (CO2) debido a que el proceso de fabricación demanda baja energía de molienda y minimiza el efecto álcali- agregado, la reacción que se manifiesta en forma de fisuras en la masa del concreto.