Los cereales llegan a los silos de Azul embebidos en agrotóxicos que al entrar en contacto con el aire trasladan los agentes químicos nocivos a las casas que están cerca. El problema es grave ya que varios habitantes del Barrio “Villa Piazza” sufren afecciones respiratorias. Hace un año que el Concejo Deliberante no trata un proyecto que tiene como fin erradicar del éjido urbano estas plantas contaminantes.

Los problemas respiratorios de los vecinos del Barrio “Villa Piazza” se han agravado este año. Los fletes cargados de cereales son venteados al aire libre y esto provoca que los agrotóxicos que tienen se desparramen por el aire, sembrando enfermedad a su paso.

La poca planificación urbana que existe en general en Argentina se muestra con su peor cara en los pueblos del interior del país. El auge de la soja provocó que las localidades crezcan y que lo hagan de un modo desmedido y sin planificación. Así, lugares que antes eran exclusivos de la producción agropecuaria ahora deben convivir con barrios, de esta manera, el veneno que se origina en el campo con la exposición de las semillas a los agrotóxicos se traslada a los centros urbanos.

En agosto pasado el concejal Omar Seoane presentó un proyecto para que todos los silos se trasladen fuera del ejido urbano, pero luego de un año, el proyecto no ha sido tratato. El lobby sojero es fuerte en la zona, y como suele suceder cuando se intenta regular algo referido a las semillas o a los agrotóxicos, las respuestas tardan el doble en llegar. “No hay un proyecto pensado de ciudad, para qué lado vamos a extender la ciudad, entonces pasan estas cosas donde a tontas y a locas vamos dando manotazos de ahogados”, sentenció el concejal.

El municipio no tuvo en cuenta que ese loteo iba en contra de la salud de la gente, entonces hoy te encontrás con que las cerealeras estuvieron antes y con un permiso. Adónde las mandamos y si te dicen que van a cerrar hay gente que queda desocupada. Nosotros sabemos que enferman a la gente, pero es como un rompecabezas que moves una pieza y se te descoloca la otra. Lo que tenemos que tratar en lugar de cerrarla es ver dónde se consigue un espacio para ubicarlas”, afirmó en una radio local Estela Cerone, concejal azuleña.

“Ahora estamos firmemente planteando el tema.  Hay proyectos y cuestiones donde se mezclan las cerealeras y los agrotóxicos. Pero  hemos tomado conciencia a partir de la preocupación del concejal Omar Seoane de que esto lo tenemos que resolver sí o sí”. concluyó la edil.