Con la esperanza de que la nieve y los turistas tapen todo, hace unos días atrás se lanzó la temporada de invierno en el Cerro Catedral, la nevada que cayó en las altas cumbres hace prever una buena temporada, pero en la montaña las cosas no andan bien: no tiene planta de tratamientos de residuos cloacales y el agua que sale es marrón, de dudosa potabilidad.

La Secretaria de Turismo de Bariloche, Silvia Luzzardi aseguró que a partir de las últimas nevadas que se produjeron en el cerro, las próximas semanas serán “excelentes”, aunque nada dijo sobre el estado de la infraestructura de la montaña -una de las más visitadas del país- cuando lleguen miles de turistas. Hace dos años un alud provocó la rotura de la planta de tratamiento de residuos cloacales, desde aquella fecha sólo funciona una de emergencia que puede tratar un volumen limitado de liquido.

A pocos días de la llegada de los primeros contingentes de turistas el Cerro está en muy malas condiciones. Según revela el diario Río Negro, el año pasado el gobierno de Alberto Weretilneck estimó que necesitaría 88 millones de pesos para hacer las obras para una nueva planta de tratamiento de residuos cloacales, envió el proyecto al Ente Nacional de Recursos Hídricos (Enhosa), pero nunca obtuvo respuesta. Hoy, en medios de las viajes a España y China junto al presidente Macri, y a pocos días del anuncio que en su provincia se hará la quinta central nuclear de Argentina, sus prioridades deben ser otras.

Mientras tanto, en la montaña la realidad es dura. Uno de los integrantes de la Asociación Empresaria, que nuclea a los comerciantes que trabajan en el cerro, Alberto Del Giudice, expresa su bronca: “Es una falta de respeto lo que están haciendo. el agua potable no alcanza para cubrir toda esa zona. En la base del cerro sale marrón desde siempre”, detalló.

A raíz del estado en el que se halla el cerro, la Universidad del Comahue iniciaría una investigación para conocer el estado del suelo y el agua y realizar un dignóstico.

“Hoy nos están diciendo que hagamos menos caca”, comenta indignado del Giudice. La planta modular de emergencia trabaja al limite cuando son pocas familias las que viven en el cerro. “Imagino que en plena temporada alta la planta de tratamiento se rebalsa y sale el crudo al arroyo Cascada”