La organización ambientalista demandó a través de esta acción que se tomen medidas concretas para frenar la deforestación. “Así como ante las inundaciones rápidamente declararon la Emergencia Hídrica y la Emergencia Agropecuaria, el gobierno de Chaco debe declarar la Emergencia Forestal y frenar los desmontes. No podemos perder ni una hectárea más de bosque nativo”, declaró Diego Salas, Director de Desarrollo de Greenpeace.

Por la acción desplegada en la Casa de Gobierno, 24 activistas fueron detenidos. “En lugar de castigar a quienes destruyen los bosques, el Gobierno de Chaco detiene a quienes intentan denunciar la situación de emergencia climática y forestal de la provincia”, expresa Greenpeace en Facebook.

policia chaco

Chaco es la provincia con mayor deforestación en los últimos cuatro años. 130.000 hectáreas fueron arrasadas en ese período y ya perdió cerca de 2 millones de hectáreas de bosques en total. Durante 2019, también fue la provincia que más sufrió las inundaciones, hecho que volvió a repetirse este verano. Recientemente Greenpeace sobrevoló El Impenetrable y detectó siete topadoras desmontado en seis fincas.

La deforestación genera cambio climático y nos vuelve más vulnerables al aumento e intensidad de las precipitaciones. Esto provoca cada vez más inundaciones, como las que viene sufriendo Chaco los últimos años, agregó Salas.

La conservación de bosques juega un rol clave en la mitigación del cambio climático. Los sectores Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Otros Usos de la Tierra representan el 39% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero del país.

Un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) reveló que una hectárea con bosque chaqueño en buen estado de conservación puede absorber en una hora hasta 300 milímetros de lluvia, mientras que una con pasturas 100 milímetros, y una con soja tan sólo 30 milímetros.