La Asociación Civil “Deporte y arte sin fronteras” realizó el primer cruce adaptado a remo, nado y bicicleta desde Buenos Aires hasta Montevideo con la intención de generar una mayor integración social de las personas con discapacidad. La travesía duró seis días y participaron los equipos de ciclismo y remo de la asociación, conformados por tres no videntes, un trasplantado y cinco guías.

Alejandro Colombo, Ariel Vargas y Gabriel Flores son ciegos. Forman parte de DYASF desde sus inicios y ya habían pedaleado hasta Mar del Plata. Pero para ellos, esta experiencia fue inimaginable. “El cruce a remo fue algo maravilloso, sentir cómo nos deslizábamos por el agua y disfrutar de cada tramo fue algo tan lindo que a pesar de sentir el cansancio por momentos, nos hacía seguir y seguir”, describieron nuestros atletas. También participaron el deportista trasplantado Hernán Sachero y los guías Gustavo Borro, Eric Wolovich, Luciano Guichet, Juan Cruppi y Jimena Del Moral. Todo el grupo estuvo supervisado por la médica deportóloga Juliana Pochetti.

La segunda etapa del trayecto fue en bicicleta. Durante este recorrido se realizaron 291 kilómetros y visitaron tres capitales departamentales de Uruguay. En Carmelo y San José se realizaron charlas para la comunidad uruguaya. “Trabajamos durante toda esta aventura junto a Sebastián Fernández, Director de Discapacidad y Deporte de la Intendencia Municipal de Montevideo, y con mucha gente que se sumó a colaborar en cada ciudad que arribábamos”, remarcó el presidente de DYASF y también comentó que “fue muy conmovedor el apoyo que tuvimos de toda la gente que nos cruzamos durante todo el viaje. En la ruta nos pasaban los autos y tocaban bocina; cada vez que llegábamos a un pueblo, la gente se sumaba a nuestro trayecto con sus bicicletas. Ha sido una vivencia muy importante para todos”.

En las distintas ciudades que visitaron, brindaron charlas y talleres sobre el deporte adaptado, destinadas a organismos gubernamentales, no gubernamentales e instituciones barriales. La iniciativa se realizó dentro de las celebraciones del 3 de diciembre, día internacional de las personas con discapacidad, con la intención de fomentar su integración en la sociedad y promover la igualdad de oportunidades.

Durante los primeros tres días cruzaron el Río Paraná en canoa y a nado desde el Delta del Tigre a la ciudad uruguaya Carmelo y luego pedalearon otros tres días para completar el trayecto desde Carmelo hasta Montevideo. “Fue una gran experiencia para todos porque para nuestros deportistas implicó un gran desafío, esfuerzo y entrenamiento de alto rendimiento, y para el resto del grupo ha sido muy gratificante fortalecer este vínculo con otro país para generar nuevos espacios de trabajo y articulación para lograr conciencia sobre la integración de las personas con algún tipo de discapacidad”, resaltó Gustavo Borro, presidente de la asociación Deporte y Arte Sin Fronteras (DYASF).