La decisión a la que arribó el juez penal Gustavo Castro, quien halló al imputado culpable del delito de “abuso de autoridad”, se conoció luego de una semana de debates en los que la fiscalía cuestionó el accionar del policía Elías Saavedra, mientras que la defensa argumentó que el desenlace se produjo porque el animal lo atacó y actuó en defensa propia.

Las lesiones sufridas por Saavedra son de carácter leve y no le causaron complicaciones, por lo que debió haber utilizado otro medio a fin de evitar el ataque del perro”, dijo Castro en la lectura de la sentencia, y le reprochó al policía que “como condición de funcionario público le era exigida la preservación de la vida de terceros, y esto fue abuso de autoridad”.

El veredicto del juez originó un clima de tensión en las puertas de la oficina judicial entre las personas que acompañaban a los dueños de la perra Tita y los familiares y amigos de Saavedra.

La particularidad de este caso es que en la elevación a juicio se consideró a Tita como “sujeto de derecho” y “persona no humana”, y se aceptó el principio de que el animal es “un ser sintiente y parte integrante de una familia multiespecie”.

La causa fue impulsada por la vecina de Playa Unión Marianela Castillo, quien se presentó como “tutora” de la víctima.

Al término de la audiencia, y tras conocerse el veredicto, el policía acusado insistió en su inocencia y dijo: “Amo a los perros, lo que hice lo hice en defensa propia porque el perro me había agredido y yo traté de defenderme, respeto la decisión de su señoría el juez, pero voy a apelar”.

Nosotros, como institución, tenemos un sumario administrativo en el que vamos a valorar, por sobre todas las cosas, que el policía estaba trabajando y que por eso se vio expuesto a esta situación. El siguió trabajando normalmente, pero sin armas”, expresó el jefe de la Policía del Chubut, Miguel Gómez, y reconoció que “ahora, con la inhabilitación dictada en primera instancia, su situación cambia”.

La muerte de Tita se produjo el 26 de marzo del año pasado a las 14 horas, a poco de iniciada la cuarentena, cuando el sargento Saavedra le disparó y la mató de un balazo en la calle Teniente Coronel Roa al 2202, de Playa Unión, durante un procedimiento relacionado con sospechas de ocupación de un terreno lindero a la propiedad donde residía el animal, en jurisdicción de Rawson. El disparo efectuado por el policía atravesó el cuello del animal y lo mató.