El kit consiste en una tira reactiva de papel en la cual el resultado puede leerse “como en un Evatest”, explicó  explicó Federico Pereyra Bonnet, uno de los fundadores el proyecto Caspr Biotech.

“Hace ocho años apareció una tecnología llamada CRISPR que es un sistema de defensa en bacterias que fue adaptado como una herramienta biotecnológica para editar genes”, indicó.

Pereyra Bonnet explicó que el año pasado “se descubrió el diagnóstico como un nuevo uso para la tecnología CRISPR” y que a partir de allí el grupo de científicos creó una empresa bajo normativa del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) que es la encargada de llevar adelante el desarrollo de los kits.

El proyecto está integrado, además de Bonnet, por Carla Gimanez, Franco Goytía, Lucía Curti y Guillermo Repizo y funcionó en pruebas para dengue, zika y hanta virus. El investigador aseguró que recientemente lo probamos para detectar coronavirus y los resultados fueron óptimos en relación a sensibilidad y costo”, que es de menos de dos dólares por reacción.

La empresa que integran los científicos argentinos comenzó a buscar inversores para que el prototipo del kit portátil pueda convertirse en masivo.