Equipos de investigación del Instituto de Biología Subtropical (IBS, Conicet Unam) y del Instituto de Botánica del Nordeste (Ibone, Conicet Unne) se abocaron al estudio de cómo algunos pueblos originarios crían larvas de escarabajos en palmeras para alimentarse.

Registraron así las técnicas de una costumbre ancestral que se conserva en las comunidades guaraníes de la provincia de Misiones.

Se trata de un estudio recientemente publicado en la revista Ethnobiology and Conservation, que se centró en el manejo de tres especies de estos insectos, que son criados en palmeras Syagrus roman­zo­ffia­na, conocidas popularmente como Pindó.

Luego de un trabajo intensivo con las comunidades, que demandó más de una decena de trabajos de campo en la selva misionera, los científicos determinaron que el consumo de estas larvas comestibles no consiste solo en la mera recolección y cocción de las mismas. Por el contrario, se trata de una actividad planificada durante meses y que tiene en cuenta diversos factores, entre ellos el estado de crecimiento de la palmera, las estaciones del año, las fases lunares y las técnicas de manipulación. Los investigadores indican que estos recaudos reflejan la concepción holística de los guaraníes acerca de la relación entre la planta huésped, los insectos y el ambiente.