Desde la asociación civil Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA) dieron a conocer a la comunidad de Puerto Iguazú los puntos por los cuales exponen su disconformidad acerca del proyecto del gobierno nacional de “villas turísticas” denominado de “Oportunidades Naturales” para la inversión privada de ecolodge, cabañas y glampings (campamentos de lujo) dentro del área del Parque Nacional Iguazú (PNI).

La organización bajo la conducción actual de Andrés Cifuente y Diego Varela, está integrado por otros miembros como los biólogos Mario di Vitetti, Carlos de Angelo, Agustín Paviolo, Ezequiel Vanderhoeven, Natalia Vespa, por mencionar algunos.

El PNI ya cuenta con una amplia zona de uso público, con infraestructura y prestaciones dentro del área para el turista, por lo tanto consideramos innecesaria la implementación de un proyecto que tiene como objetivo principal generar oportunidades de desarrollo turístico, sin resolver los problemas actuales que deben atender para mitigar el impacto del turismo en el área natural. Nuestra preocupación es ambiental, es por la falta de respuesta a las recomendaciones que oportunamente se hizo llegar a los administradores del PNI. La cantidad de turistas que ingresan diariamente, demandan de una gestión para mitigar el impacto sobre la biodiversidad, aún no tuvimos respuestas de las empresas que operan en concesión de servicios, por ejemplo”, explicó Vespa en contacto con ArgentinaForestal.com.

Los investigadores expusieron que las actividades turísticas generan un impacto sobre la biodiversidad. “Desde hace más de 15 años que el CeIBA trabaja en el PNI estudiando las problemáticas asociadas al turismo y proponiendo recomendaciones para mitigar sus impactos. Hemos detectado problemáticas asociadas al atropellamiento de fauna, o conflictos en la interacción visitante-fauna silvestre (que dan comida a los animales silvestres y los enferman), hemos recomendado la construcción de pasafaunas, o la necesidad de cerramiento de los patios de comida dentro del Parque, por mencionar algunos de los problemas”, remarcó la investigadora.

Sin embargo, hasta el momento estas recomendaciones no fueron implementadas y los conflictos fueron en aumento en los últimos años, junto con el incremento del número de visitantes y de nueva infraestructura (como nuevos puntos de venta de comida rápida).

“Es importante destacar que actualmente el mayor impacto por circulación de vehículos y personas (empleados y turistas), se produce principalmente durante el día. Sin embargo, con el proyecto “Oportunidades Naturales” este impacto se vería incrementado porque la infraestructura propuesta de más inversiones (Ecolodge, Cabañas y Glampings) pretende extender el horario de uso durante la noche”, cuestionaron en el documento.

Por otra parte, respecto a la ampliación en la permanencia de los turistas en el área de uso público, desde el CeIBA consideran que implicará un impacto sostenido durante las 24 horas del día. “Esta situación generaría ruidos permanentes, luz artificial durante la noche, un posible aumento de los atropellamientos de especies con hábitos nocturnos debido a la circulación permanente de vehículos y ofreciendo además nuevas áreas de posible contacto entre animales propensos a interactuar con las personas (como lo son los coatíes y los monos)”, advirtieron desde la organización científica.

Aclararon que todas las cuestiones anteriormente citadas cuentan con bibliografía científica que demuestra cómo el turismo puede afectar de manera negativa a la fauna ante la ausencia de gestión sostenible, ocasionando, por ejemplo, un mal estado sanitario de los animales involucrados debido a cambios en su dieta, área de acción y ocasionando, en consecuencia, un aumento en los niveles de estrés.

Finalmente, respecto a las propuestas que se enmarcan en el proyecto “Oportunidades Naturales” del gobierno nacional, señalaron que incumplen las reglamentaciones vigentes de APN (ley No 22.351, ley No 25.675) y las recomendaciones de la regional NEA de promover las inversiones turísticas fuera de las áreas nacionales protegidas para potenciar el desarrollo regional. “No se puede pretender fomentar desarrollo segmentando a un público elite o de poder adquisitivo de categoría “internacional” si planificar el desarrollo local y la inequidad social que esto provocaría para el acceso de los visitantes argentinos”, explicó Vespa.

Desde el CeIBA reflexionaron en que “se debería tener en cuenta que las inversiones que busca este proyecto están orientadas a servicios ofrecidos por grandes empresas privadas, los cuales serán asequibles principalmente para un público de alto nivel adquisitivo, excluyendo a la mayor parte de la población, iniciativa que no es lo que se espera de una institución como APN que se mantiene gracias al aporte de recursos de todos los ciudadanos argentinos, que se merecen un trato respetuoso e igualitario, al igual que todos los visitantes”, concluyeron.