Por Andrea Delfino (Télam)

La expansión del uso de dispositivos móviles que acceden a Internet lleva a que nuestros datos personales estén más expuestos y, por ende, a mano de quienes pueden usar esa información en contra nuestra o de personas de nuestro entorno.

Aunque usted no sea una celebridad, los dispositivos almacenan información crítica como nombre, dirección, cuenta bancaria, imágenes, lugar de veraneo, colegio de los hijos, teléfonos de los hijos y de los amigos de los hijos. Cualquiera de estos datos puede llegar a manos de terceros si no tenemos en cuenta algunos resguardos sencillos, como por ejemplo una contraseña para acceder al contenido del dispositivo. 

El consultor de seguridad informática de la empresa Druidics, Federico Massa, señala también otros aspectos a tener en cuenta, como la instalación de un software antivirus, ya sea en el teléfonos o en la tablet.

1. Una acción elemental es “jamás enviarle este tipo de información a un tercero, incluso si es de confianza”.

2. Como norma “no subir este tipo de información a Internet -ya sea a través de servicios en la nube o de backup- ya que la seguridad de nuestra información queda en manos de terceros”. Hoy por hoy, los smartphones sincronizan por ejemplo las imágenes con servicios en la nube vinculados al sistema operativo del equipo.

3. Otra recomendación del experto es instalar “la menor cantidad posible de aplicaciones y limitarnos a instalar sólo aquellas que son de confianza”, así como “mantener el software actualizado”.

4. Una buena manera de proteger nuestros datos y los propios equipos es “habilitar los servicios de rastreo y borrado remoto del dispositivo”, de modo que si alguien sustrae el smartphone o la tablet, no encuentre datos al acceder al equipo.

5. Finalmente, una acción que pocos tienen en cuenta es “prestar atención a qué información se encuentra en nuestro dispositivo cuando lo llevamos a reparar. Lo mismo aplica en caso de que decidamos venderlo”.Otra recomendación del experto es instalar “la menor cantidad posible de aplicaciones y limitarnos a instalar sólo aquellas que son de confianza”, así como “mantener el software actualizado”.