“Lo importante es que la pluralidad. Si en las fiestas cada uno lleva una botella diferente, mejor. Si, en cambio, uno solo es el responsable de comprar, nunca jamás (pero jamás, jamás) elijan una única etiqueta. Anímense con cosas distintas”,  propone Braga. En El Federal estamos de acuerdo con Mariano, sobre todo con ese primer puesto. DiamAndina apareció a fines del año pasado y cuando lo probamos en feria de vinos de lujo, en el hotel Alvear nos sorprendimos con el precio, “¿cuánto pagarías por este vino?” nos preguntaron mientras catamos. 120$ dijimos para bajar lo más posible. Tamaña sorpresa nos lalvamos cuando la respuesta fue 40$; Dieron ganas de llevarse varias cajas y fue lo que hicimos cuando llegó a las bodegas. Pero mejor dejemos a Mariano que les siga contando al detalle cada uno y el por qué de su elección. ¡Gracias, Mariano!

PUESTO 5: López, Dulce Natural 2013.

Me siento chiquito hablando de López. ¿Con qué autoridad puedo sentarme a opinar sobre una bodega que existe desde hace más de 100 años, con cuatro generaciones cargando sobre sus hombros madrugadas de cosecha? Sus tintos envejecidos, ácidos, enroscados, tienen una partecita de mi corazón y, aun así, el puesto número cinco se lo lleva un blanco de la casa. Fue una novedad del 2013, sumándose a la tendencia de vinos dulces de baja graduación alcohólica. El López Dulce Natural 2013 tiene todo el desparpajo de la Torrontés y la Moscatel, a lo que le suma algo de miel y untuosidad de la Viognier. Es un vino barato, de esos que no requieren desembolsos estrepitosos para darse una panzada de buenos momentos. Y la tapa a rosca, detalle nada menor que, sutilmente, deja entrever cierto guiño de los López por alguna que otra tendencia útil.

PUESTO 4: Nicasia Red Blend Cabernet Franc 2010. 

La cabernet franc es, sin temor a equivocarme, una actriz de reparto bastante mal paga. Ni aquí ni en Hollywood se ha alzado como protagonista total y absoluta en un film que rompiera todas las taquillas. Pero ahora parece que está llegando su momento (o algo así). Destacado abosulto del año. Podríamos definirlo como varietal, claro, pero en Catena Zapara prefirieron contarnos que, además del 90% de Franc, hay una partecita de Merlot y otra de Petit Verdot. Cada una haciendo sus travesuras en esta etiqueta. Un vino goloso, con el exotismo de la Cabernet Franc, su nariz sucrosa y floral y el paladar voluptuoso, con el roble dulzón que llena la boca de vainilla y flan con caramelo. Una lindísima primera aproximación a la futura ganadora del Oscar.

PUESTO 3: Ramanegra Reserva Pinot Noir 2011.

Casarena está haciendo ruido. Pero no por mera publicidad. Sus vinos son encantadores, y aún siendo una bodega de dimensiones chicas, tienen etiquetas como las de la línea 505 cuya relación precio-calidad es sacada de otro mundo. Pero el vino que ocupa el puesto 3 e inaugura el podio de vinos del año, es el Ramanegra Reserva Pinot Noir, en su primera cosecha de la historia, la 2011.

PUESTO 2: Zuccardi Aluvional La Consulta 2009. 

Lo que Sebastián Zuccardi le está haciendo al vino argentino no es bueno. Es, diría, ¡maravilloso! La posibilidad de laburar cómodo en tu propio negocio, a veces, invita a que uno se ‘achanche’; a que haga un poco más de lo mismo. Pero cuando se toma esa posición como una oportunidad para desafiarlo todo, para invertir en investigar y desarrollar nuevas cepas, nuevos terruños, entonces ese tipo merece todo mi respeto.

Este Malbec grande se pone de rodillas frente a lo que la naturaleza de San Carlos le quiso dar. Levaduras autóctonas, procesos de vinificación manejados por gravedad para evitar tantos bombeos y embotellado sin filtrar. Cuando lo descorchás empieza el concierto de la canela y el chocolate con leche, la acidez que penetra hondo en las encías y el perfume a una tarde de jazmines bajo el sol mendocino.

PUESTO 1  Diamandina Malbec 2010.

El Diamandina Malbec personifica todo eso que debemos exigirle a un buen vino, ese que un poco nos cuesta comprar… sólo que éste te entrega esa potencia, esa frescura ácida, esa profundidad de aromas, esa madera de calidad por menos de 50 pesos argentinos. Sí, sé que es su primera añada, con lo cual deberá demostrar consistencia en las cosechas que vienen, ¡pero qué va! Hoy está precioso para disfrutar.

Un año agitado para la industria del vino, con costos y precios ascendentes en el país. Varietales que la rompieron, más y más proyectos nuevos. Pero esta etiqueta de la mendocina DiamAndes, parte de Clos de los Siete, barrió con todo y con todos. ¡A brindar por el año que se va y hacerse de unas botellitas para recibir el 2014 bien acompañados!