El Volkswagen Golf es el auto más exitoso de la marca alemana, líder en Europa ya lleva vendidas más de 29 millones de unidades desde su lanzamiento en 1974. En aquel entonces tuvo la dura misión de ser el reemplazante del mítico Escarabajo. Hoy aparece su séptima generación que utiliza una receta continuista desde el punto de vista del diseño.
Este modelo tiene prevista su llegada al país para el 2013 en la versión deportiva GTI y para el siguiente año las variantes más accesibles. El Golf en la Argentina tuvo sus momentos más destacados hacia fines de la década del noventa y casi comenzado el 2000, pero la desventaja cambiaria con respecto a Brasil y el precio atractivo del Bora, sumado a los numerosos competidores no le permitieron lucirse como lo hace desde sus comienzos en el viejo continente.
Esta séptima generación se basa en una nueva plataforma que es apenas más generosa que el anterior. Es 5,5 cm más largo, 2,8 más bajo además de haber incrementado la capacidad del baúl a 380 litros. Desde el punto de vista estético, lo que hicieron fue actualizar un ícono, dándole un toque más moderno y renovando algunos aspectos que podían ser mejorados, pero sin arriesgarse a perder el ADN del Golf y, por supuesto, manteniendo esa línea que lo hace reconocible incluso desde lejos. El nuevo diseño mejora también la aerodinámica, disminuyendo la resistencia en un 10%.
En la vista frontal, saltan a la vista las nueva ópticas, que en el caso de ser de Bi-xenón Plus equipan luces LED de marcha diurna que dibujan una “U”. El rediseñado capó, cuyos nervios convergen hacia la estrecha parrilla son algunos de los rasgos que más llaman la atención.
Visto de atrás el diseño es típico de Golf, con nuevos grupos ópticos que mantienen las proporciones clásicas de las generaciones anteriores. El portón del baúl es ahora más largo y permite que la boca de carga esté 17 milímetros más baja, facilitándonos las cosas a la hora de meter bultos.

Peso reducido. Una de las ventajas de la nueva plataforma es que posibilita que el Golf haya perdido hasta 109 kilogramos de peso con respecto a la generación saliente, gracias a la utilización de aceros y materiales más livianos, así como a nuevos métodos y procesos de fabricación. En el chasis, por ejemplo, se han ahorrado 26 kilogramos, en la carrocería 23 kilogramos, en los asientos hasta 7 kilogramos, en el sistema eléctrico y cableado 6 kilogramos, en las suspensiones entre 4 y 19 kilogramos (según la versión) y así con multitud de elementos, como los motores, en los cuales el ahorro puede llegar a los 40 kilogramos.
El interior presenta otro aspecto aunque sigue en la línea de su antecesor en cuanto a calidad de materiales. Por ejemplo, el volante es nuevo aunque tiene el mismo diámetro que el anterior, está achatado por la zona inferior y tiene muchos más mandos integrados en él.
También sigue teniendo un gran tacto. Las palancas de los intermitentes o los limpiaparabrisas son de nuevo diseño y el pomo de la palanca de cambios está en torno de dos centímetro más cerca del volante.
Los asientos son bastante cómodos y sujetan bien el cuerpo. Si queremos los de mejor calidad, Volkswagen ofrece el denominado  Active, calefactado, con función de masaje y ajustes de profundidad, altura, inclinación y lumbar de cuatro niveles. El espacio aumenta con respecto al anterior Golf, sobre todo en la parte delantera, pero también en la trasera, donde el espacio para las rodillas y también para la cabeza es más que suficiente para personas de talla y envergadura media.
La consola y la disposición de los mandos también es totalmente nueva, así como los sistemas de entretenimiento y los menúes de configuración.
Lo más destacado del interior es la pantalla táctil de 8 pulgadas y que cuenta con un sensor de proximidad de los dedos. Entre el equipamiento de fábrica que incluyen todas las versiones del nuevo Golf encontramos el diferencial electrónico delantero XDS, sistema Start/Stop, sistema de frenado anticolisión múltiple y la pantalla TFT de 5 pulgadas, entre otras cosas, incluyendo por supuesto siete airbags y control de tracción y estabilidad.

Batería de motores. La oferta de motores es amplia: entre los nafteros se ofrece un 1.2 con potencias de 85 , 105 y 122 CV y un 1.4 de 140 caballos , todos equipados con turbocompresor. Por el lado de los diesel, se ofrece un nuevo 1.6 que desarrolla 105 y 110 CV y un 2.0 litros que eroga 140 caballos. Todos equipados con caja manual de seis marchas o DSG de seis o siete velocidades.  En cuanto al deportivo GTI que tiene prevista su llegada para el 2013 ofrecerá una potencia superior a los 200 caballos. El precio en Europa de la versión más accesible es de 18.000 euros.