A fines de agosto de 2013 se llevó a cabo el IX Seminario “La Integración para el Desarrollo Ganadero” organizado por la Universidad Católica Argentina, el Mercado de Liniers y el Centro de Consignatarios de Productos del País.

El Ingeniero agrónomo Sebastián L. Riffel disertó sobre los sistemas de cría y recría en campos mixtos.

 

El consultor explicó que los modelos ganaderos están atravesando cambios profundos y que las actividades integradas pueden ser una solución al crecimiento y desarrollo empresarial. Sin embargo, deben reunir determinadas condiciones de eficiencia productiva para que una etapa (cría o recría o engorde) potencie a la otra y no cause el efecto contrario. También manifestó que es importante mejorar la utilización de los recursos forrajeros y de la producción en ambientes con mayores limitaciones tanto edáficas como climáticas.

 

Riffel señaló la necesidad de evaluar especies forrajeras, su producción y manejo en dichos ambientes además de las repuestas a los insumos que se puedan aplicar. “Existen determinados recursos anuales que se pueden complementar con los perennes que además de otorgar estabilidad al sistema, pueden mejorar la calidad del alimento ofrecido”.


Por su parte el experto destacó que para lograr los objetivos de producción de cualquier sistema se requiere de una profunda profesionalización de la actividad que se realiza, la cual es condición ineludible para asegurar la supervivencia de los sistemas actuales y la generación de nuevos sistemas ganaderos. “El sector de la cría y de la recría son los más atrasados en adopción tecnológica restando eficiencia al proceso y a las empresas, lo cual genera un efecto de retroalimentación negativo que deberá corregirse a futuro”. 

 

EL CRIADOR PRIORIZA TECNOLOGÍAS DE FÁCIL IMPLEMENTACIÓN Y ALTO IMPACTO ECONÓNICO

 

Alumnos de carreas afines al sector agropecuario presentaron un trabajo realizado en el marco del convenio firmado con el Mercado de Liniers y el Centro de Consignatarios de Productos del País.

 

Los alumnos pasantes Lucía Gómez (UCA), María Eugenia Molinari (UBA) e Ignacio Rodolfo Aust (UCA), contaron con la tutoría del M.V. Fernando Gil y el M.V. Federico Santángelo, y la coordinación del M.V. Carlos F. Pacífico.

“La adopción de tecnología de la producción de carne vacuna en la Cuenca del Salado” tuvo como objetivo indagar en las causas que llevan a los criadores de ganado vacuno a adoptar o no las tecnologías que están disponibles para su uso. Esta investigación es continuadora de la presentada en la edición anterior del seminario, en la cual se demostró que el sector ganadero argentino tiene un potencial de crecimiento de su productividad del 30%, si se intensifica la utilización de tecnologías de insumos y procesos para mejorar la eficiencia.

En su introducción Lucía Gómez puso en contexto la investigación y destacó que la ganadería argentina no logró evolucionar favorablemente en los últimos 40 años ya que no ha podido aprovechar sus ventajas comparativas. “Reconocemos que dicha situación tiene sus orígenes en múltiples causas: de orden organizativas, productivas y políticas”. 

La alumna aclaró que la región elegida para trabajar fue la Cuenca del Salado que abarca una superficie de 6.5 millones de has, de las cuales el 80 % son destinadas a una ganadería extensiva. “En esta oportunidad hemos elegido abordar, a criadores del partido de Las Flores con más de 100 vientres, que representan el 34 % de los productores con el 86 % del stock de ganado del partido”.

María Eugenia Molinari comentó que “la estrategia que utilizamos para investigar fue de característica participativa, con respeto por la cultura y las concepciones locales y centrada en el productor que es quien toma las decisiones”.

 
Entre las conclusiones más importantes que dejó el trabajo, Ignacio Rodolfo Aust señaló que el tamaño de los establecimientos de cría no es determinante en la decisión de la adopción de tecnologías. El trabajo diferenció a los distintos tipos de productores (de punta, adoptadores tempranos, tradicionales y de baja adopción tecnológica) con características propias y con distintos paquetes tecnológicos adoptados. Según Aust el grupo perteneciente a los productores de punta tiene altos porcentajes de personas menores de 45 años, con estudios terciarios y sus establecimientos realizan ciclo completo. “El productor adopta la tecnología cuando comprueba los beneficios de ella. Aquí cabe destacar que cada “tipo” de productor logra el convencimiento de ese beneficio, de acuerdo a sus características”.

Como conclusión final, el profesor Federico Santángelo, tutor de los alumnos, destacó que hay limitaciones de adopción de tecnologías por falta  de recursos humanos capacitados, por ello es importante el grado de dificultad en su implementación. “Es clave el rol que juegan la capacitación y la extensión que realizan los profesionales, a la hora de explicar los beneficios de una tecnología a los productores”.