Dos apicultores australianos crearon una ‘colmena’ que vino a revolucionar la apicultura: Flow Hive. Se trata de unos paneles creados artificialmente para que las abejas produzcan la miel, y que también pueden ser instalados en colmenas ya existentes. Una vez que las celdas se llenan, el trabajo del apicultor se reduce a girar una canilla para abrir las celdas y dejar que el producto escurra por un tubo hasta el envase.

Durante 10 años Cedar y Stuart Anderson buscaron una manera para facilitar la extracción de miel de las colmenas y así intervenir menos en la vida de las abejas que la habitan, ya que permite recoger la miel sin tener que aplicar humo a las abejas para calmarlas al momento de extraer los paneles con miel, como se hace comúnmente. Tampoco es necesario abrir la colmena, usar trajes protectores de picaduras, ni pasar tiempo extrayendo la miel de las celdas. 

Este desarrollo buscó financiamiento a través de una campaña en la plataforma Indiegogo el año pasado, y al poco tiempo de haber sido publicado alcanzó un récord de donaciones.