Alrededor de 80 bomberos intentan extinguir un voraz incendio que se desató en la zona alta del cerro Uritorco aproximadamente a 1300 metros sobre el nivel del mar, en las últimas horas se esperaba la presencia de aviones hidrantes para acelerar el rápido consumo de las llamas. En hecho cobra trascendencia porque la policía detuvo a dos hombres que estarían relacionados con el inicio del incendio.

En la provincia de Córdoba rige la prohibición de hacer fuego al aire libre. Por negligencia o por especulación inmobiliaria Córdoba sufre constantemente la pérdida de bosques nativos que son devorados por el fuego. El incendio que se desató en el Cerro Uritorco se descontroló debido a que se produjo en un área de muy difícil accesibilidad. A pesar de que los frentes se hallan controlados, el incendio en general no ha podido consumirse.

La Secretaría de Gestión de Riesgo Climático y Catástrofes comunicó que los dos individuos detenidos habrían sido los autores del incendio, ya que estaban acampando en la zona y para abrigarse del frío decidieron prender una fogata que se le descontroló. El frente del fuego tiene alrededor de tres kilómetros. El incendio se origina en un lugar de mucha maleza y pastizal. “Se trata de un lugar de difícil acceso y esperamos, si el tiempo nos ayuda, poder usar dos aviones hidrantes y terminarlo de extinguir” afirmó Claudio Vignetta, Secretario de Gestión de Riesgo.

Acerca de los detenidos, el titular de la cartera de Riego, detalló: “Son dos hombres que más que imprudencia cometieron negligencia. Es una gran irresponsabilidad de personas que saben que en Córdoba hay una prohibición de hacer fuego. Sabemos que agosto es un mes crítico, una época extrema de incendio por los vientos, con temperaturas elevadas, por lo tanto esto habla de una gran irresponsabilidad que requiere de un trabajo extremo de los bomberos voluntarios”.

El incendio demuestra hasta qué punto es necesario concientizar sobre el uso del fuego a las personas que se internan en el bosque. Lo que habría comenzado como una fogata para dar calor, termina destruyendo cientos de hectáreas de bosque nativo, un estrato de vegetación que no abunda en la provincia, donde el desmonte ha modificado gran parte del mapa provincial de suelo, afectando el ecosistema y la biodiversidad del medio ambiente.