Voluntarios de distintos sitios del país plantarán coihues y cipreses en el faldeo del Cerro El Dedal, en Chubut. Se trata de una zona afectada por el fuego, donde los bosques incendiados tienden a transformarse en matorrales, más inflamables y propensos a volver a quemarse y persistir como tales, impidiendo así la posibilidad de que vuelva a haber un bosque maduro en el lugar incendiado.

Dicha situación fue producida por la acción del fuego y la colonización de especies exóticas invasoras, muy utilizadas con fines ornamentales en la zona, que aprovechan estos disturbios y dificultan la recuperación del bosque nativo.

Esta acción de APN se realiza en conjunto con la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS), la Subsecretaría de Bosques e Incendios del Chubut y la Asociación Amigos de la Patagonia, a través de su programa ReforestArg, en el marco del Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos.

El proyecto de restauración de la APN busca favorecer la colonización de las especies dominantes del bosque maduro y lograr, a largo plazo, una estructura y composición del bosque menos inflamable, tendiente a la de un bosque maduro. Para ello, se lleva a cabo la plantación de estas especies arbóreas autóctonas y la remoción manual de especies exóticas invasoras peligrosas como la retama.

La acción llevada a cabo en Los Alerces se enmarca en el Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos, llevado adelante por la SAyDS, y se suma a otras iniciativas de restauración implementadas dentro de Parques Nacionales, como la del bosque de arrayanes.

Además, se trata de la cuarta plantación en la que interviene el programa ReforestArg. Esta actividad con voluntarios agiliza y orienta el proceso de recuperación del bosque afectado por el fuego hacia un bosque maduro, fortaleciendo a la vez los proyectos de restauración en el área protegida.