Por medio de este Congreso los profesionales de la salud que trabajan en provincias afectadas por agroquímicos buscaran visibilizar el reclamo de los pobladores de los pueblos fumigados del interior de la Argentina, que crece y se multiplica como la cantidad de enfermos y muertos como consecuencia del uso de agrotóxicos.

Organizado por la Red Universitaria de Ambiente y Salud, Médicos de Pueblos Fumigados; la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de Medicina de la UBA; la Federación Sindical de Profesionales de la Salud; la Red de Acción en Plaguicidas para América Latina; y la propia Facultad de Medicina de la UBA, según los propios organizadores “Después de 4 años, en los que se generó mucho más conocimiento científico mundial y con más datos locales que reafirman nuestra observación; los profesionales de la salud y los investigadores nos reunimos para intercambiar nuestras experiencias y conocimientos adquiridos, de manera de poder ser más eficaces en defender la salud de nuestras poblaciones”.

“Muchos pueblos han logrado ordenanzas municipales que relativamente los protegen de la exposición a agrotóxicos, necesitamos visibilizar este conflicto que enfrenta a los formidables intereses económicos del agronegocio con los derechos a la salud y al ambiente sano de poblaciones anónimas e ignoradas. La situación se agrava en entornos de campesinos ancestrales y pueblos originarios donde el impacto sobre la población desposeída es terrible”,sostienen.

Este 3º Congreso de Médicos de Pueblos Fumigados también busca hacer visible esta situación y llevar este reclamo desoído y minimizado, a la opinión pública nacional y a la campaña electoral presidencial, afirmaron los organizadores.

El primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados se realizó en agosto de 2010, en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Este tercer congreso se llevará adelante en un año en el que la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que los pesticidas que más se utilizan en Argentina, Glifosato y 2.4 D, producen cáncer.

Sin embargo, 200 millones de litros-kilos de glifosato se siguen consumiendo por año en nuestro país. En las zonas agrícolas el monocultivo de soja, y en menor medida de maíz, se extiende en 25 millones de hectáreas en donde viven 12 millones de personas. Estudios realizados en más de 25 pueblos, de menos de 15.000 habitantes, en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, muestran que la primera causa de muerte es el cáncer (30% o más) desplazando por mucho a los problemas cardiorespiratorios, cuando en Argentina la primera causa de muerte es cardiovascular con el 26% y la segunda el cáncer con el 20%. 

La pérdida de embarazos deseados a través de abortos espontáneos e inexplicables tiene una tasa que va del 10% al 22% en mujeres de edad reproductiva en 5 años y las tasas de niños que nacen con malformaciones son el doble y a veces el triple de las tasas esperables o que se ven en todo el resto del país”, confirmaron los estudios.

Los análisis también indican que los enfermos oncológicos son más jóvenes que lo esperable, que los problemas respiratorios y endocrinos duplican las prevalencias esperadas y que el impacto en salud reproductiva es inocultable.

Una de las provincias afectadas por problemas con los pesticidas es Entre Ríos, en este aspecto el Ejecutivo provincial dictó una Ley de Agrotóxicos que en su texto ordena que las fumigaciones se hagan a más de mil metros de escuelas y centros urbanos, pero la ley encontró el rechazo por parte de la Federación Agraria y el Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos (Copaer), que pusieron reparos al proyecto planteando  que no fueron consultados por los senadores, logrando así que el texto volviera a comisión. El director de la Federación Agraria, Elvio Guía alegó que “Una superficie muy importante quedará sin producir”.

Vale destacar que la Ley de Agroquímicos contaba con dictamen de las comisiones de Salud Pública y Legislación General, y representa un enfoque más centrado en el resguardo de la salud de la población y el cuidado de los cursos de agua, ya que establece que las pulverizaciones aéreas están prohibidas salvo excepciones con una aplicación de mil metros de distancia, y otros 500 metros de distancia para las fumigaciones terrestres desde un centro poblado, escuela o curso de agua.  Inclusive el proyecto de ley había tenido el visto bueno de la Secretaría de Ambiente. También como punto destacado del texto de ley aparecía el impulso a la producción agroecológica a la cual promueve a cambio de beneficios impositivos.

Este tercer congreso comenzará el jueves 15 de octubre en el Aula del Consejo Directivo de la Facultad, ubicada en Paraguay 2155 de la Ciudad de Buenos Aires. A partir de las 12 se harán las inscripciones. En tanto, el viernes 16, desde las 9, y el sábado 17, desde las 8.30, las actividades se desarrollarán en el Aula Magna.