En pocas días más se pondrá en marcha la producción del primer auto eléctrico argentino. Lo fabricará la empresa Sero Electric y se presentará en dos versiones, una sedán y otra de carga, tendrá capacidad para dos personas, podrá alcanzar una velocidad máxima de 45 kilómetros por hora y una autonomía de 70 kilómetros.

Argentina de esta manera podrá entrar al grupo de países en donde es posible tener una alternativa de movilidad sustentable. El Sero no emite gases contaminantes y plantea un cambio de paradigma en el modo de trasladarse en las ciudades. El auto tendrá un costo final de 12.000 dólares.

Después de cuatro años de desarrollo, la versión sedán tiene apenas 2.3 metros de largo y pueden viajar en él dos pasajeros. La empresa comunica en su espacio en internet que su “objetivo fue producir esta clase de vehículos en Argentina para luego difundirlo en diferentes mercados. En Europa existe legislación para circular con este tipo de unidades (llamados ‘Cuadriciclos Ligeros’). Allí las normas permiten que un conductor mayor de 16 años que haya realizado un examen previo de 5 horas circule por la ciudad” En este aspecto, la Ciudad de Buenos Aires estaba trabajando en la norma legal para que esta clase de vehículos pueda transitar por las calles. Pero de desconoce cuándo estaré disponible la legislación vial.

El Sero plantea un cambio en nuestro concepto de movilidad ya que al trasladarse a una velocidad menor a los autos que consumen combustibles fósiles se necesita de más tiempo y pensar en tener siempre un sitio dónde cargar la bateria del auto. 

“Desarrollamos matrices, moldes y piezas que no pudieron reemplazarse con autopartes fabricadas en Argentina. Es por eso que se impulsó el desarrollo de proveedores. Percibimos que con el paso de los años, los vehículos eléctricos tendrían más importancia y hoy en día nos encontramos frente a nuevos desarrollos de baterías más autónomas”, comentan los responsables del Sero. 

La fábrica producirá entre 500 y 600 unidades por año. Para sus desarrolladores es una alternativa muy conveniente para trasladarse en ciudades. La batería se carga en un tomacorriente hogareño, similar a la carga de un celular.

El Sero, en esta primera etapa y a la espera de la legislación vial, podrá usarse en espacios privados como empresas, industrias, clubes, universidad y barrios cerrados.  “Este tipo de movilidad no tiene mantenimiento ya que no requiere cambio de aceite ni otros líquidos, el desgaste de sus partes es mínimo, y el dueño se olvida del mantenimiento de las baterías hasta los 35.000 kilómetros”, explica Pablo Naya, uno de los propietarios de Sero Electric.

“Esperamos poder tener una legislación pronto”, asegura Naya. Argentina de esta manera da una vuelta una página en lo que se refiere al desarrollo de unidades con energía no contaminante, la política deberá acompañar para permitirles a todas aquellas personas que deseen tener una alternativa ecológica para trasladarse en sus ciudades, lo puedan hacer sin mayores problemas.