“El queso está vivo, siempre está trabajando. Por eso el gusto varía de una horma chica a una grande y ni hablar si el queso está cortado a cuchillo, corte que no recomendamos”, dice Miguel Angel Nucete, el dueño de Adrianita, una fábrica especializada en quesos duros de una amplia gama: reggianito (común y versión bajas calorías), parmesano, provolone, pategrass, goya, romanito, sardo, brie, cheddar, sbrinz, parrillero, gouda y líneas de quesos con orégano, pimienta y el queso azul.

Miguel aporta 5 consejos para detectar un buen queso duro:

1. El color debe ser uniforme
2. La textura debe ser quebradiza, no elástica.
3. Buscar dentro de la maza pequeños puntos blancos, estos llamados sales de lactato, se forma luego de que un queso permanece por lo menos 8 meses en maduración (quesos de guarda).
4. El olor de un buen queso duro debe ser dulzón: ni ácido, ni fuerte, ni sin olor.
5. Si suelta aceite (grasa de la leche) es un buen queso.

CONSEJOS PARA COMERLO

1. Siempre pero siempre comerlo a temperatura ambiente (máximo 28 grados).
2. Rallarlo, desgranarlo, laminarlo, pero nunca nunca cortarlo, eso lo dejamos para quesos blando o semiduros.
3. Si hacemos granas podemos agregarle oliva o aceto y pimienta.

CÓMO GUARDARLO

1. Si hace más de 20 grados centígrados en el ambiente hay que guardarlo en la heladera, para q no se desgrase.
2. El queso duro tiene alto contenido graso, por esto tiende a absorber olores del ambiente, si lo guardamos siempre en bolsas para freezer.
3. Se puede frizar en bolsas para freezer.