Por Douglas Mac Donald
Fotos Diego Spivacow
 
El sistema de doma tradicional suele dejar secuelas irreparables en los caballos y en los dueños: los criadores sufren enormes pérdidas debido al castigo físico al que, muchas veces, se los somete en la doma convencional. Pero la peor parte se la llevan los caballos, que en esa etapa se llenan de vicios y de temores que les marcan la vida.
 
Sergio Paz, ingeniero zootecnista y profesor a cargo de la cátedra de Equinotecnia de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, y sus
ayudantes de investigación, tomaron nota de esto, y desarrollaron una técnica denominada TVAN (Técnica de Vinculación y Aprendizaje no Traumático), que mediante una serie de maniobras se busca reducir la tasa de pérdida de potrillos.
 
La técnica TVAN se realiza en el marco de un convenio firmado entre la Universidad Nacional de Lomas de Zamora con la Estancia La República, la cabaña más exitosa de la raza criolla en Latinoamérica y el mundo, ubicada en Luján, provincia de Buenos Aires. “Hay una tasa de pérdida muy alta en la mayoría de las
cabañas, generalmente por lesiones de los potrillos o porque tienen un fuerte temperamento, lo que hace más costoso el proceso de doma, cuesta amansarlos, y teniendo las mejores líneas genéticas, se desperdicia mucho material a partir de un proceso de vinculación que se genera tradicionalmente a partir de traumas”, explica el ingeniero.
 
Paz resalta la predisposición de la Estancia La República, que brinda el lugar y los animales para el proceso de investigación: “La Estancia nos deja insertarnos dentro del sistema de trabajo de la cabaña. Nos metemos en su riñón. No hay laboratorios para hacer investigaciones de este tipo. Lo hacemos aquí porque la cabaña tiene un espíritu innovador y quiere que su genética llegue a su máxima expresión, dentro de ese sistema es que elaboramos un trabajo que a la cabaña le da resultado, al igual que a la raza, y para nosotros es sumamente importante”.
 
¿Cómo es la técnica TVAN de doma?
 
En noviembre de 2010, Sergio y su equipo de ayudantes de investigación, alumnos de la carrera de Ingeniería zootecnista, se instalaron en la estancia y comenzaron a desarrollar el proyecto, primero con una técnica de sociabilización temprana, y luego aplicaron la técnica TVAN con el 10 por ciento de los nacimientos de potrillos de la cabaña.
 
El proceso comienza con la aplicación de un paquete de unas 20 maniobras, en un lapso de 21 días con cada potrillo de entre 48 a 72 horas de nacimiento. La primera etapa es de vinculación, en la cual el potrillo es separado de su madre por primera vez, sin golpes ni tironeos. Luego se lo embozala y por medio de caricias y otros ejercicios, se busca desensibilizarlo: “Cambiamos todo el tiempo de operario para que no se acostumbren al mismo”, explica Paz, y luego agrega: “Las características medioambientales también
son muy importantes. Estamos en una fase bien experimental, hay que sustentarlo a partir de un aprendizaje de la mano de obra, de su capacitación. Si hacemos este trabajo y cuando los potrillos van al campo y le dan lonja, se pierde todo lo que fuimos logrando”.
 
El proceso total tiene una duración aproximada de 45 minutos por día por animal, aunque hay procesos que duran 20 minutos desde que se agarra y se libera el potrillo. “Queremos saber si el potrillo tiene la capacidad de aprender lo que le estamos enseñando e incorporarlo. Los resultados, hasta el momento, son muy alentadores, pero también hacemos un sistema en el cual observamos si se acostumbra a una rutina ordenada, y de igual manera a un sistema desordenado. De esa manera, lo que vemos es si se acostumbra a la rutina o a los procedimientos. Este es un proceso de mucha duración de ensayo”, dice el ingeniero, mientras observa trabajar a sus ayudantes, y les lanza alguna indicación. 
 
Cada potrillo arroja unos 600 datos. Se mide el tiempo de duración en cada maniobra y se aplica una puntuación. De Flores, Florencia García, Ezequiel García, Noelia Fernández, Fiorella Tobio, Daniela
Refojo, Martín Corti, Juan Arioni y Patricia Hansen, son algunos de los jóvenes que cursan
la cátedra de Equinotecnia de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional
de Lomas de Zamora, y son quienes forman parte del proyecto, jóvenes que intentan echar por tierra la idea de que a alguien más fuerte que uno se lo doma sólo por la fuerza. 
 
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Correo: equinotecniaunlz@yahoo.com.ar