Lo buscan por su belleza, por su peso, pero también por su capacidad de lucha. Esto último, que lo vuelve preciado, es también la cualidad que demanda una serie de técnicas en los pescadores, que son variadas según quién porte la caña.   

Este pez se caracteriza por ser un animal sumamente voraz, lo cual se convierte en un elemento a tener en cuenta a la hora de pensarlo como presa. Al dorado es muy común encontrarlo en grupo, no más de 8 por lo general y en aguas tropicales, principalmente a temperaturas que oscilan entre los 23 y los 25 grados.

Su tamaño puede ir desde los 10 hasta los 30 kilos. Se considera que un dorado de 15 kilos es un buen ejemplar, mientras que uno de 18 kilos es considerado, en el mundo de los pescadores, como un ejemplar ideal.

Cabe destacar que existen algunos ejemplares (machos principalmente) que pueden presentar una coloración azul clara, pero es muy poco probable toparse con uno de estos ejemplares.

Ahora que sabemos cómo son y dónde se los encuentra, van unos consejos para la pesca del dorado:

Puede practicarse con señuelos, plumas, soft baits, y carnada muerta o viva. El equipo necesario consta de un carrete de 20 o 30 libras, que puede ser de spinning, bait casting o troling; y anzuelos que cuenten con un filo importante y buen poder de penetración (talla adecuada al libraje). Los señuelos resultan muy efectivos, puesto que el dorado come todo lo que tenga en frente y los colores de éstos lo atraen. Los señuelos más utilizados son los de tallas CD 18 a CD 20.

Los señuelos pueden ser: hard baits o señuelos duros, troleo con plumas, troleo con soft baits o vinilos suaves, troleo con carnadas muertas y vivas, troleo mixto

¿Como encontrar al dorado?

En muchas ocasiones lo divisarás saltando fuera del agua, intentando emboscar a sus presas.