Textos y fotos: Marcelo Arias

En una fresca mañana de febrero pasado, en la ciudad de Los Antiguos, al noroeste de la provincia de Santa Cruz y a tan sólo 3 kilómetros del límite con Chile, me encontré con mi amigo Pedro Gallego que, además de trabajar en la Secretaría de Turismo local, es un fanático de las pesca con mosca y siempre está dispuesto a darte una mano en lo que pueda. Lo que podríamos definir como un gaucho.

Decidimos ir a pescar al Río Los Antiguos que con una longitud de 60 kilómetros, nace en el Macizo Cevallos y desemboca en el Lago Buenos Aires, recorriendo una parte del centro urbano de la ciudad y otro sector en la altura con una vegetación increible llamado Cañadón Blanco, lugar al que decidimos ir sin dudarlo.

Si bien el lugar exige un mínimo de estado físico, ya que la bajada hasta el rio es de 300 metros y en picada, lo que te espera abajo es no apto para cardíacos.

En este sector el rio es un típico caudal de montaña que crece considerablemente en los meses de verano, por el efecto de los deshielos pero que ofrece una interesante población de truchas residentes arco iris y marrones que van desde los 400 gramos hasta el kilo y medio, ideales para pescarlas con moscas secas o ninfas.

Usamos equipos livianos #2 y #3 ya que no teníamos mucho viento y nos permitía poder lanzar correctamente. Sinceramente éste lugar es muy divertido, tuvimos una cantidad de piques importante y es de esos lugares donde estás pescando y por dentro te prometés que vas a volver. Pedro como conocedor del lugar, te marcaba los pozones donde estaban las truchas y los lugares donde era mas conveniente presentar la mosca.

Tuvimos varias capturas de arco iris y alguna marrón un poco mas grande que el promedio que suelen salir en este lugar, dando una pelea emocionante. Usamos varias moscas, en particular resalto la Royal Wulff y Chernobyls. A esta última era increible verla volar de la superficie junto a las piedras.

Ya terminando el dia y volviendo hacia la ciudad en el auto y en silencio, trataba de repasar todas las imágenes que me venían a la cabeza después de estar en ese increible y solitario espacio de nuestro país. Sinceramente, cuando tengo ganas de pescar me viene a la mente este lugar, que tienen eso que no se encuentra en todos lados: magia pura.