Divide y reinarás, expresa una máxima, y es lo que está pasando con los diferentes representates de los pueblos originarios. El 12 de mayo el gobierno creó por decreto 672/16 el Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas, con la aprobación del líder Qom Félix Diaz, pero a su vez, Parlamento de Naciones Originarias de Argentina lo rechaza por considerar que ninguna comunidad fue consultada. 

Para nosotros, la creación de este Consejo mediante el decreto del presidente Macri ha sido positivo, porque de esta manera logramos tener un diálogo con el gobierno nacional como Pueblo Indígena y no como un aliado político, expresó Félix Díaz, líder Qom de la provincia de Formosa. El Consejo, según se lee en el Decreto, tiene como finalidades: “Promover el respeto de los derechos previstos por la Constitución Nacional, el Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Impulsar la reforma de la ley 23.302, sobre Política Indígena adecuándola a los estándares internacionales. Reglamentación del Derecho a la consulta previa, libre e informada y un proyecto de reglamentación de la propiedad comunitaria indígena. Relevamiento del territorio para la efectiva posesión de las tierras por las comunidades. Proponer al Estado Nacional y participar en el proceso de toma de decisión para la implementación de los programas y proyectos para la población indígena de educación, salud, género, juventud, protección de niños y niñas, y ancianos”.

En la vereda opuesta el Parlamento de Naciones Originarias de Argentina emitió un comunicado en donde expresa tu total rechazo a este nuevo órgano por entender que se superpone con áreas ya existentes y creadas por el anterior gobierno y que fundamentalmente es un Consejo inconsulto. “Nos reunimos de urgencia y nos manifestamos alarmados ante un nuevo caso de abuso de poder, ésta vez desde la misma presidencia del Estado.  Una vez más recordamos lo que venimos repitiendo a cada gobierno de turno, desde que se aprobó el Convenio 169 de la Organización de las Naciones Unidas, hace 26 años atrás: Parte I Política General, Articulo 6 del CONv 169: “…los Gobiernos deberán a) CONSULTAR a los pueblos, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente

El Consejo Consultivo, ya en funciones tiene entonces a Félix Diaz entre sus referentes, y llama a la unión entre las distintas comunidades que existen en Argentina, muchas de ellas agrupadas en el Parlamento de Naciones Originarias. “Tenemos fecha fijada para el 14 de junio, para elaborar una propuesta al Estado sobre cómo va a funcionar el Consejo Consultivo, quiénes lo integrarán. Para nosotros todos los pueblos indígenas que quieran incorporarse bienvenidos sean. No estamos obstaculizando a nadie, no hacemos nada a escondidas. Venimos trabajando en esto desde el 2011. Siempre exigiendo al Estado que respete nuestra identidad cultural y autonomía como Pueblo. No queremos que se siga manipulando a los indígenas a ser adherente de un partido político, o de una ONG, sino dejarnos actuar con nuestra propia política”.

Son estas palabras las que toman en el Parlamento como eje para rechazar el Consejo, ya que al no ser consultadas ninguna de las comunidades, excepto la que representa Diaz, la manipulación es notable y produce un efecto de división entre los pueblos originarios. El Parlamento sintetiza en estos términos su pensamiento: “El Decreto del Presidente Macri fue elaborado y aprobado sin participación ni Consulta a los Pueblos, Organizaciones y Comunidades indígenas de todo el país.  no aborda como objetivo, las demandas fundamentales de las últimas décadas: ley de Propiedad Comunitaria de la Tierra y el derecho al Consentimiento, Libre, Previo e Informado a través de la realización de la Consulta que el gobierno está obligado a realizarl y no se centra en las mayores amenazad de las comunidades de pueblos originarios como son la industria extractiva: Fracking, Megaminería, Monocultivo de la Soja, Maderera; y sus consecuencias más graves: desmonte, desplazamiento de comunidades, desalojo, judicialización, agrotóxicos“.