El dispositivo consiste en una estructura para sostener el celular y las lentes a distancia tal que, utilizando un video proyectado, de la sensación de realidad virtual.

El objetivo fue “hacer un dispositivo que sea económico y realizable con materiales accesibles, contó a Télam el ingeniero Federico Golmar, decano de la Escuela de Ciencia y Tecnología (ECyT) de Unsam, quien integra el grupo de trabajo que confeccionó los lentes.

“Al ser la realidad virtual una experiencia inmersiva, se produce la sensación de ‘estar’ físicamente en un lugar en el que no nos encontramos. Filmar con esta tecnología un almuerzo familiar, un momento de todos los días, la esquina del barrio, permite a quien está ‘mirando’ verse envuelto en ese espacio cotidiano”, describió Golmar, quien es además investigador del Conicet.

La estructura de los lentes es fabricada con cajas de pizza de cartón microcorrugado, que es marcado y cortado con la máquina cortadora láser para prototipado situada en un laboratorio de la ECyT.

Luego, a esa estructura se le agregan dos lentes de realidad virtual de acrílico y se le encastra el celular, donde se reproducen los videos en formato de realidad virtual.

Si bien es realizable a gran escala, Golmar señaló que el objetivo del proyecto “no es su producción”. “En el mercado se encuentran a la venta dispositivos de realidad virtual. Nosotros sólo buscamos poder colaborar con un proyecto que es mucho más que hacer los anteojos de realidad virtual”, aseguró.

El ingeniero explicó que “este proyecto tiene un doble objetivo: por un lado es una propuesta formativa en la que los estudiantes aprenden a relacionarse con nuevas tecnologías; por el otro se trata de construir -de una forma lúdica- herramientas que permitan a las personas privadas de su libertad comunicarse con el afuera en un momento de distanciamiento social, preventivo y obligatorio” por la pandemia de coronavirus.

Además de Golmar, el grupo de trabajo que confecciona los lentes de realidad virtual está conformado por el docente Gabriel Sanca, el estudiante Mateo Sauton y la no docente Maitén Schifman.

Golmar contó que “la idea surgió desde un proyecto del Centro Universitario San Martín (Cusam) que es un espacio educativo creado por la Unsam en el interior de la Unidad Penal N° 48“.

Más allá de la reproducción de lo que ya está filmado, como los videos de Google Cardboard y los producidos por la Secretaría de Turismo de la Nación, el otro objetivo del proyecto es que “la familia, amigos y conocidos de las internas filmen videos en 360 grados“, dijo Golmar.

Hasta el momento los lentes los recibieron internas de la Unidad 46, ubicada en José León Suárez, partido de San Martín.