El Proyecto de Monitoreo de Fauna del Parque Nacional Iguazú, llevado adelante por agentes del Departamento de Conservación y el Cuerpo de Guardaparques del área protegida y tiene por objetivo conocer la presencia y movimiento de animales silvestres en el Parque, así como identificar las principales zonas por donde se desplazan.

A través de un muestreo que se realiza de manera continua desde mayo de 2018, el personal del Parque Nacional Iguazú registró la presencia de gran variedad de mamíferos grandes y medianos, aves y reptiles de alto valor de conservación en el área protegida.

El monitoreo contribuye a corroborar la presencia de las distintas especies que no suelen ser vistas habitualmente, así como aportar al conocimiento de sus hábitos y comportamiento en relación a las zonas de uso público del Parque.

Se utilizaron quince cámaras trampa, ubicadas en distintos puntos del Parque Nacional, y se obtuvieron más de 430 registros de fauna, entre los que destacan felinos como el yaguareté, el puma y el ocelote, y otros mamíferos como el tapir, pecaríes y corzuelas. También especies como el agutí, comadreja de orejas negras, tapetí, zorro, ardilla gris, aguará popé, coatí, hurón mayor, mulita y yaguarundí.

De las especies registradas, once forman parte del listado de Especies de Vertebrados de Valor Especial (EVVEs) del Parque Nacional Iguazú, en base a criterios de amenaza, tamaño poblacional o valor cultural.

Una de las observaciones que se desprenden del informe de monitoreo es la reducción en la presencia y circulación de especies en la zona de uso público del Área Cataratas. Esto podría estar vinculado a una tendencia de los animales a evitar las zonas transitadas diariamente por turistas dentro del Parque, dirigiéndose hacia sitios más alejados y de menor o nulo impacto antrópico, tal como sugieren diversos trabajos científicos elaborados por investigadores del Instituto de Biología Subtropical de Misiones (IBS) y del Proyecto Yaguareté.