Alumnos de la Escuela Técnica 1 de la localidad bonaerense de Bragado, crearon un circuito turístico autoguiado a través de celulares con el objetivo de que todas las personas, incluso las ciegas, puedan conocer el patrimonio cultural, arquitectónico e histórico de esa localidad.

Se trata del proyecto “Paredes que cuentan historias” abarca unos 34 lugares de interés turístico. En el recorrido se destacan un aeródromo, centros culturales, bibliotecas, un almacén de ramos generales, asociaciones, bancos, clubes, escuelas, iglesias, monumentos, paseos, la estación del ferrocarril, edificios públicos y plazas.

Los impulsores de la iniciativa colocaron placas de madera en las que se muestra el nombre del lugar junto a la imagen de un código QR (del inglés Quick Response code, o código de respuesta rápida), cuyo escaneo se hace a través de celulares. Inmediatamente se accede a una página web de la Municipalidad en la que se muestra una ficha online con fotos y videos del lugar, un texto descriptivo sobre el sitio visitado, más un audio con una locución en la que se guía al turista.

En declaraciones a Télam, el vicedirector del colegio, Pablo Cortez, explicó que la idea surgió a principios de año cuando desde el área de Lenguaje Tecnológico de 3° año se trabajó el código QR y “el potencial para su aplicación en diversos usos”.

“La posibilidad de que un código permita guiar al usuario a una página determinada o mostrar un mensaje, entre muchas más alternativas, lo transforma en una herramienta muy potente y versátil que se adapta a cualquier uso, entonces los chicos comenzaron a investigar para qué se usa en el mundo y dónde podrían aplicarlo en nuestra comunidad“, describió.

Cortez precisó que “se decidió la colocación del código QR en una placa que se instalaría en las paredes de los distintos edificios y lugares turísticos y decidimos denominar a la iniciativa ‘Paredes que cuentan Historias'”.

Así, la Dirección de Turismo realizó un relevamiento de los lugares turísticos, definió los contenidos, imágenes y sonidos que debían ser incluidos en el circuito.

Mientras tanto, los chicos de la escuela diseñaron la placa, desde el aspecto estructural y de contenidos. Además, el proyecto “tiene el plus de que se le agregó un archivo de sonido para personas ciegas que les permite escuchar el relato con los detalles del lugar donde se encuentran”.