Durante el domingo y el lunes, la planta ubicada en Rafaela, Santa Fe, de la compañía canadiense de productos lácteos Saputo estuvo bloqueada por el conflicto entre tamberos y el sector industrial.

La baja en la paga por la leche entregada en junio y julio, entró ayer en un cuarto intermedio, acordado en una reunión de urgencia que celebraron representantes del Centro de la Industria Lechera (CIL), encabezados por Miguel Paulón, la Asociación de Productores de Leche de la Argentina (Apla), la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (Atilra) y de la Asociación de Transportistas Lácteos de la República Argentina (Atlara).

La industria aceptó lo que pedíamos: que nos escuche para poder definir acciones conjuntas que eviten continuar con el deterioro de la actividad. Las partes comprendimos la necesidad de adoptar medidas para descomprimir el conflicto. Mañana volveremos a reunirnos. La situación se encuentra en un stand by, pero hay muchas probabilidades de acercar las posiciones”, explicó el miembro de Apla, Juan Otero.

Con el principio de acuerdo alcanzado, los transportistas reanudaron la recolección de leche de tambos, Atilra trabajará en la reposición de productos en las grandes cadenas de comercialización y los tamberos dejarán sin efecto el bloqueo a Saputo y los otros anunciados (Williner y Verónica).

Según Otero, “nosotros vamos a insistir en que no se produzca ninguna baja en los precios de la leche entregada. Y si es posible, que la política de precios se retrotraiga a mayo. Pero lo que más pedimos es el diálogo de las partes. Mientras el diálogo avance, serán más las posibilidades de comenzar a solucionar el conflicto”, insistió el productor.

Fuente: El Litoral