Noelia Garella es la primera maestra con síndrome de Down, se recibió de maestra jardinera en el año 2007 y hoy enseña en un jardín maternal de la ciudad de Córdoba, llamado Capullitos. “Ahí es donde estoy ahora trabajando en Córdoba. La Directora me ayudó mucho a entrar y trabajar en el jardín”, describió esta mujer que es un ejemplo de superación.

No se victimiza ni se siente condicionada por nada. Asegura que “no hay prejuicio de los padres conmigo. Yo empecé a trabajar y los padres estaban contentos y los chicos también. Nosotros les damos la leche, el almuerzo, la merienda a los niños; la pasamos muy bien en el jardín”.

Consultada por su formación, dice muy orgullosa: “Yo estudié muchos años y ahora estoy a cargo de tres salas; son un total de 170 alumnos”. Asegura que “el trato con los padres es perfecto. Además hay una de las mamás que es la bibliotecaria de la escuela y trabajamos muy bien”.

Noelia Garella tiene 29 años. Terminó la primaria y la secundaria en la Escuela Santa Infancia; es Bachiller en Economía y Gestión de las Organizaciones con especialidad en Turismo, Hotelería y Transporte. Además, estudió el Profesorado de Maestra de Nivel Inicial, en el Profesorado Doctor Antonio Sobral. Cuenta con el post título de “Actualización Académica en Danzas Folklóricas”, otorgado por el Instituto del Profesorado de Educación Física de la Provincia de Córdoba (IPEF).

Esta semana fue invitada por la Cámara Junior Internacional (JCI) de Gualeguaychú para contar su experiencia y sus logros personales. “Me invitó la JCI para contar mi historia de vida, para contar del jardín”, adelanta. Su condición no es un impedimento, una dificultad ni tampoco la define como persona. Noelia es segura de sí misma y avanza en sus metas, ella es un ejemplo de cómo las barreras, muchas veces inventadas de la discriminación, pueden derribarse con convicción, trabajo y esfuerzo.