La empresa láctea Verónica lanzó al mercado la primera Leche CLA, reducida en grasas saturadas, concretada en base a un desarrollo biotecnológico junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La firma argentina -nacida en 1923 en Verónica, Santa Fe- señaló que el nuevo producto fue lanzado luego de cuatro años de desarrollo, investigación y pruebas. La Leche CLA, sigla que hace referencia a ácidos linoleicos conjugados, es la primera con alto contenido de ácidos grasos beneficiosos para la salud cardiovascular y el sistema inmunológico, generado naturalmente a partir de un proceso de alimentación más saludable del ganado.
La empresa, en un comunicado de prensa, afirmó que “este lanzamiento implica un avance en la región” y que “la leche CLA Verónica es la primera en América Latina y sólo es producida y comercializada en algunos países de Europa y en China”.
Según los últimos datos disponibles, el consumo de leche per cápita en Argentina es 209,5 litros por año, de los cuales 44 litros son de leche fluida y el resto corresponde a subproductos como queso, yogures, manteca o dulces.
“El desarrollo de esta leche funcional, que naturalmente se compone de ácidos grasos altamente beneficiosos para la salud del consumidor, nos pone en un primer plano en Argentina y la región en una tendencia mundial que reconoce la innovación en productos alimenticios, que tienen como objetivo una alimentación equilibrada, saludable y, sobre todo, natural”, dijo Mariel Espiñeira, directora de Verónica y líder del proyecto.
“Para lograrlo invertimos en asistencia técnica del INTA, pruebas a campo, suplementos alimenticios, análisis de laboratorio, mucho tiempo y dedicación. Sobre todo, en el campo y luego en la planta para controlar y asegurar la trazabilidad del producto”, agregó.
Por su parte, Gerardo Gagliostro -investigador líder del proyecto del INTA Balcarce, dijo que “el alto consumo de alimentos como la Leche CLA, puede contribuir a una mejor salud de la población”.
Gagliostro también enfatizó que a través del trabajo conjunto se “se pudo conseguir reducir algunos ácidos grasos presentes en la leche que son juzgados como hipercolesterolémicos, es decir que atentan contra la función cardiovascular y simultáneamente amplificar la concentración de otros ácidos grasos que son específicos de los animales rumiantes y que nos dan protección contra la probabilidad de contraer enfermedades como diabetes de tipo 2, algunos tipos de cáncer y afecciones cardiovasculares, entre otras”.