Ante los cortes de luz que se están produciendo en estos días debido a las altas temperaturas, uno de los principales problemas que tienen que afrontar las familias es qué hacer para que los alimentos que quedan en la heladera puedan conservarse la mayor cantidad de horas en los que no hay energía eléctrica. Te dejamos algunos tips para que tengas en cuenta y lo puedas llevar a la práctica con el fin de optimizar el frío que queda en la heladera.

DESDE QUE SE PRODUCE EL CORTE ELÉCTRICO HASTA CONCLUIR LAS CUATRO HORAS:

– No abrir las puertas de la heladera para preservar los alimentos que se encuentran dentro de ella, por un máximo de tres a cuatro horas.

– De la misma manera, proceder con el freezer. Es este caso la duración de los alimentos que contiene es mayor, en vez de horas hablamos de día. Si el freezer se encuentra lleno la preservación de la comida es de dos días, en caso de que esté a mitad de llenar es solo de un día. Un tip para este último es, agrupar todos los productos alimenticios en forma de “iglú”, de esta manera hay una mayor conservación del frio al disminuir el espacio de contacto entre ellos, disminuyendo la  posibilidad de que los afecte el ingreso de aire caliente desde el exterior.

PASADAS LAS CUATRO HORAS DEL CORTE ELÉCTRICO:

– Colocar los alimentos en heladeras portátiles o cualquier recipiente hermético con suficiente cantidad de bolsitas de hielo, hasta poder trasladarlos a otro refrigerador.

– Por otra parte, los alimentos congelados podrán volver a ser congelados sin peligro, solo si conservan los cristales de hielo. En caso de no presentar los cristales de hielo, pero su temperatura es inferior a 5ºC, podrán ser conservados en la heladera. De lo contrario deberán ser descartados.

Ante cualquier cambio que sea realmente visible como: mal sabor, mal olor o cualquier aspecto diferente al habitual, hay que desechar sin dudar.

MEDIDAS PREVENTIVAS ANTE PERIODOS DE CORTES DE LUZ

– Recurrir a comercios que dispongan de generadores, necesarios para asegurar la correcta cadena de frío ante cortes eléctricos.

– Buscar el reemplazo de productos alimenticios que necesitan conservarse en la heladera o freezer, por aquellos alimentos cuya vida útil no dependa de la refrigeración. En vez de leche fluida se puede optar por leche en polvo, por ejemplo.

– En caso posible, comprar los alimentos necesarios para el día, principalmente carnes y lácteos. Evitar preparar salsas, rellenos y cremas.

– Cuidar la higiene ante la manipulación de cualquier tipo de alimento.

– Llevar a cocción completa todas las preparaciones alimentarias, con el fin de disminuir la posible carga microbiana.

Es importante prestar mayor atención e incrementar los cuidados en personas de riesgo, como niños, embarazadas, ancianos y enfermos en general.