El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, a través de la Brigada de Control Ambiental, liberó en su entorno natural de pastizales a esta aguará guazú que fue rescatada en agosto en la localidad de General Villegas, noroeste de la provincia de Buenos Aires.

La liberación se realizó en la Reserva Federico Wildermuth, donde ya se han realizado reinserciones de esta especie amenazada en nuestro país, con pocos ejemplares en vida silvestre.

Tras ser rescatado, el animal cumplió con el período de cuarentena en el Centro de Rescate de Temaikèn, donde se le practicó una revisión clínica que constó de radiografías, ecografías, desparasitación y análisis de sangre. Se lo mantuvo en un ambiente con vegetación natural, aislado en todo momento de contacto humano y manteniendo sus hábitos de alimentación. Al momento de su liberación el ejemplar gozaba de buen estado sanitario y comportamental, con el alta sanitaria.

Para todos los individuos de la fauna silvestre rescatados se procura que su reinserción se concrete lo más cerca posible del lugar de hallazgo y donde puedan encontrarse poblaciones de origen del animal. Dado que la provincia de Santa Fe tiene experiencia de trabajo en rescates y liberaciones de aguará guazú, la Dirección Nacional de Biodiversidad del Ministerio consideró al área natural protegida privada al sur de dicha provincia como la zona más adecuada para el ejemplar.

El aguará guazú es el más grande de los cánidos sudamericanos. Su pelaje es más bien largo, de color rojo, y en la nuca y la cruz tienen una especie de crin oscura. Es omnívoro y caza de manera oportunista ratas, armadillos, cuises, aves, pequeños vertebrados e insectos, complementando su dieta con frutos silvestres.

Su área de distribución está en las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, norte de Santa Fe y Córdoba y este de Santiago del Estero. También es probable su presencia en el norte de Entre Ríos.