El Ecoparque porteño informó que “el nombre de la cría es Jacinto, una flor autóctona de Corrientes” y apuntó que “donde fue concebida la cría, tanto los jacintos y los tapires son especies muy ligadas al agua”.

El parto se realizó como si la madre hubiera estado en la naturaleza y el crecimiento de la cría se está realizando con el menor contacto humano, así podremos devolverlo a su espacio natural lo antes posible y con mayor capacidad de éxito”, explicó Eduardo Macchiavelli, secretario de Ambiente de la Ciudad.

Nativo del norte argentino, el tapir está catalogado como “Vulnerable de Extinción” tanto en Argentina (se extinguió de la provincia de Corrientes durante el siglo XX) como a nivel internacional, con tendencias poblacionales decrecientes.

“Chicha (la madre) tuvo un parto normal, sin ningún tipo de complicación, lo cual permitió que pudiera parir sin requerir la intervención de veterinarios. Desde entonces, ella se encarga de atender a la cría, lo ayudó a levantarse y a mamar inmediatamente después del parto como sucede en la naturaleza“, detallaron y agregaron que “el equipo veterinario y de cuidado animal se encuentran pendientes de que todo siga adelante acorde a lo esperado para la especie”.

El programa de conservación de Ecoparque cuenta con la participación de Rewilding Argentina y de CLT (Conservation land Trust), organizaciones con las cuales se está trabajando en encontrar un ambiente natural adecuado para liberar a los individuos rescatados de corrientes.

El Tapir o Mboreví es un perisodáctilo (orden al que pertenecen también los caballos, las cebras y los rinocerontes) de amplia distribución en selvas, espinales y humedales de Sudamérica.

Argentina es el país sudamericano donde la situación de la especie se encuentra más comprometida, dado que en los últimos 100 años su distribución se redujo a menos de la mitad y la población remanente está en retroceso. Las principales amenazas identificadas para la especie en el país son la reducción, fragmentación y empobrecimiento del hábitat y la cacería.

Hasta hace unos 200 años el tapir habitaba en diez provincias: Salta, Jujuy, Tucumán, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Misiones, Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos.