Un grupo de más de 200 tucumanos construirá una ecoaldea en La Rinconada, ubicada en las yungas, la cual contará con viviendas sustentables, una huerta orgánica y un centro comunitario con el objetivo de vivir en armonía con la naturaleza.

El grupo Dar por Dar es el impulsor de esta aldea cuyo diseño será circular teniendo en cuenta la sabiduría de los incas, los mayas y los aztecas para su organización social y productiva.

Cada terreno será subdividido en parcelas de 20×20 metros y cada casa medirá 10×6 metros como máximo y contará con un centro comunitario donde habrá un taller para continuar la construcción y el lavadero para tener un solo desagote de aguas grises que mitigue la contaminación.

Por supuesto, allí también se desarrollará una huerta que brindará alimentos como acelga, espinaca, rúcula y rabanitos, entre otros cultivos libres de agrotóxicos, para los habitantes de la aldea.

Las viviendas serán elaboradas a partir de un manual creado por el grupo Dar por Dar que propone técnicas constructivas sustentables basadas en la utilización de cañas, adobe, ecoladrillos, vidrio, plástico o residuos electrónicos, y que permite construir casas con un costo de 5.000 pesos.

Sebastián Ogayar, miembros de Dar por Dar, contó que durante el verano “se dictarán cursos de bioconstrucción, cada uno durará 15 días y contará con la presencia de participantes de diferentes ciudades del país y de América Latina”.

“Hasta el momento el lugar donde construiremos la aldea no cuenta con luz ni gas, pero estamos estudiando las pendientes y los cursos de agua para generar energía propia que se complementará con motores stirling y biogás”, indicó Ogayar.

La ecoladea estará lista para ser habitada dentro de tres años. Quienes estén interesados en sumarse a este proyecto “deben cumplir algunos requisitos, como destinar al menos cinco horas del día a su mantenimiento, anteponer el respeto por el proyecto ante cualquier otro interés de índole personal y comprometerse con un modo de vida integralmente sustentable”.

“Los que quieran contribuir y no vivir en el lugar, pueden donar lonas, vidrio, alambre, mangueras y todo aquello que pueda ser útil para construir vivienda, con excepción de cemento y hierro. Nuestro objetivo es fortalecer las comunidades y compartir herramientas para que podamos llevar una vida digna, con acceso a la vivienda y a una alimentación sana”, explicó Ogayar.