Santa Cruz va camino a convertirse en una provincia clave para el extractivismo. A los emprendimientos mineros que se están haciendo y los que se harán, más la posibilidad de la construcción de las dos mega represas sobre el Río Santa Cruz, esta semana se firmó el acuerdo que autoriza a hacer fracking en el yacimiento denominado Cuenca Austral, al sur provincial.

La relación del gobierno nacional con Santa Cruz no es buena, pero las ideologías de ambos se dilatan cuando se trata de hacer negocios. El acuerdo que permite el fracking fue firmado por el Ministro de Energía Juan José Arangueren, el titular de economía de Santa Cruz y los representantes de los gremios petroleros, actores necesarios de estas negociaciones, ya que los usan para difundir los supuestos beneficios sociales de estos acuerdos que aseguran una sola cosa: contaminación y trabajo precario.

Las empresas que trabajarán en la explotación, denominada “la segunda Vaca Muerta” serán CGC SA, ROCH SA y ENAP Sipetrol Argentina. La noticia, como no podía ser de otra manera, fue tomada como un éxito en la gestión, desde el Ministerio de Energía, por medio de un comunicado, expresaron su alegría: “Esta adenda lograda como consecuencia del diálogo que promueve el Gobierno Nacional, afecta a todo el territorio continental y marítimo de la provincia de Santa Cruz. La misma confirma el camino iniciado en la Cuenca Neuquina, continuado por la provincia de Chubut, y marca el rumbo para la exploración y explotación convencional y no convencional de hidrocarburos en todo el país”.

El fracking o fractura hidráulica es una técnica que permite la extracción de gas o petróleo del subsuelo de un modo no convencional. Consiste en la perforación de un pozo vertical u horizontal, entubado y cementado, a más de 2500 metros de profundidad, con el objetivo de generar uno o varios canales de elevada permeabilidad a través de la inyección de agua a alta presión, de modo que supere la resistencia de la roca y abra una fractura controlada en el fondo del pozo. Este agua a presión es mezclada con algún material apuntalante y productos químicos. En su paso, contamina las napas de aguas dulces.

El anzuelo del gobierno es el mismo para los casos de promoción del extractivismo, al igual que ocurre cuando se abre un nuevo proyecto minero, el Ministro del Interior, Rogelio Frigerio declaró a la agencia ADN Sur. “Tuvimos muchas reuniones para poder generar estos acuerdos que esperamos resulten beneficiosos para Santa Cruz, permitiendo mayor producción y consecuente aumento de regalías y puestos de trabajo directos e indirectos para el sector” Con este acuerdo se ponen en peligro los acuíferos, que no abundan en Santa Cruz, y con ellos la calidad del agua, un recurso natural vital para las poblaciones patagónicas.