La Asamblea Jáchal No Se Toca pudo acceder a un informe de la Universidad Nacional de Cuyo donde se comprueba que el río Palca, próximo a la mina Veladero, tiene altos niveles de mercurio, manganeso y aluminio. El informe es de febrero y supone un aumento en la contaminación de las aguas. La Asamblea denuncia que Barrick Gold produjo este verano nuevos derrames que mantuvo en silencio.

La información la dio a conocer el matutino Página 12 y por presiones que en la Asamblea vinculan a la empresa, el portal de noticias bajó la nota de su sitio web. El río Palca, toma aguas del Potrerillos y Las Traguas, ambos ríos tienen su cauce en la mina de oro, por lo que reciben todos los derrames que allí se han producido.

Padecemos el envenenamiento del agua de la cuenca del río Jáchal a causa de los derrames mineros”, comunicaron desde la Asamblea. El estudio de la Universidad fue pedido por la Municipalidad de Jáchal y no fue difundido. En su momento, el subsecretario de Desarrollo Minero de la Nación, Mario Capello había afirmado acerca del cianuro -presente en el proceso lexiviación, necesario para explotar la mina Veladero-, “puede ser consumido por el ser humano”

El gobierno nacional es responsable directo del accionar de Barrick Gold en Jáchal, en segundo orden, el sanjuanino. La empresa tiene su mina sobre glaciares, que en el reciente inventario hecho por el Instituto Nacional de Niveología, Glaciología y Ciencias Ambientales no fueron incluidos por ser menores a un kilómetro de extensión. El gobierno de San Juan, directamente no avaló este inventario y confecciona uno a la medida de las empresas mineras.

Este reciente informe de la Universidad del Cuyo que señala un aumento en la contaminación del río durante los meses estivales desprende una conclusión preocupante: el río Palca aporta el 70 por ciento del agua del río Jáchal. El estudio tiene números crudos, cada litro de agua del río Palca tiene 10 microgramos de mercurio, el límite máximo es 0.1; 34 miligramos de manganeso (límite 0.20) y 1992 miligramos de aluminio (el permitido es 5).

Estos valores fueron comparados por los que en su momento difundió el Centro de Investigación para la Prevención de la Contaminación Ambiental Minero Industrial, que durante 2004 hasta el 2010 monitoreó la Cuenca, en esos seis años los valores de mercurio, manganeso y aluminio eran los permitidos por la Ley de Residuos Peligrosos. Para la Asamblea esto comprueba hasta qué punto las cosas cambiaron desde que Barrick comenzó con su política de contaminar el medio ambiente.

Estos nuevos análisis demuestran que en febrero de 2018 hubo otro gran derrame ocultado por la empresa y el Gobierno”, sostuvo Saúl Zeballos, referente de la Asamblea. Este derrame que habría sucedido en febrero es por lo menos comparables a los que se produjeron en 2015 y 2016. “Estamos seguros de que hubo nuevos derrames”, declaró a Página 12.

El gobierno de San Juan y la empresa canadiense sostienen que no hubo derrames nuevos y que los metales presentes en el agua, se hallan en “forma natural”. Por medio de un comunicado, la Asamblea sentó bandera: “El Gobierno y la empresa siguen mintiendo, la cuenca del Río Jáchal está siendo envenenada gravemente por la actividad megaminera”.