Con el objetivo de reducir en un 25% la utilización de sal en la elaboración de pan y pastas de consumo masivo, restaurantes, bares, panaderías y fábricas de pasta de La Plata comenzaron a controlar el uso de esta. Actualmente se utiliza 1 kilo de sal cada 50 kilos de harina. Con esta propuesta se pretende reducir esa cantidad a 750 gramos.

La idea es “concientizar a los comerciantes respecto a su consumo” y dar a conocer la nueva ordenanza que prevé sanciones “para quienes no respeten las cantidades saludables permitidas”, por lo que agentes de la Secretaría de Salud de la comuna visitan desde hoy a elaboradores de panificados y pastas, para informar sobre la nueva regulación.

En una etapa posterior se iniciarán las recorridas en comercios gastronómicos. Promotoras de Salud recorrerán en una primera etapa un centenar de panaderías y establecimientos, para ofrecer la colocación de gráfica representativa de la ordenanza y el acceso a una serie de beneficios.

Esta medida obliga a los establecimientos dedicados a la gastronomía a no ofrecer a los clientes saleros ni sobres de sal, salvo que sean requeridos expresamente, caso en el que deben entregar los de bajo contenido de sodio.

La campaña pretende promover hábitos saludables, incentivando al público a reducir el consumo de sal en las comidas y disminuir el impacto de las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión.

“Somos el único municipio de la provincia con una ordenanza de estas características, abarcando no sólo los locales gastronómicos sino también los comercios y elaboradores de pan y pastas de todo el partido de La Plata, con la premisa de lograr un cambio saludable en la elaboración de productos y el consumo final de la población”, destacó el secretario de Salud de la Municipalidad de La Plata, Germán Niedfeld.