Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Tomsk, Rusia, desarrollaron una tecnología capaz de convertir residuos de la producción de ácido sulfúrico en oro y otros metales útiles.

Este descubrimiento permite procesar efectivamente las cenizas de pirita, generadas como resultado de la producción de ácido sulfúrico. Se puede obtener una amplia gama de productos: oro, plata, cobre, zinc, hierro y otros metales útiles, además de solucionar el problema del procesamiento de los desechos peligrosos.

A diferencia de las técnicas ya existentes, esta procesa las cenizas de pirito en un producto útil sin generar nuevos desechos: Primero se secan y  se tuestan las cenizas, después se sinterizan con cloruro de amonio. Como resultado se producen compuestos complejos, capaces de descomponerse con un nuevo calentamiento. En el fondo, mediante el ajuste de la temperatura, es posible generar cloruros de todos los elementos, obteniendo aleaciones de diferentes metales no ferrosos o hierro.

Pese a que contienen componentes valiosos, los residuos solían almacenarse en polígonos, ya que antes no existía un método de procesamiento seguro y rentable.