La cooperación es una herramienta poderosa para enfrentar momentos de crisis como el que vivimos. Los alumnos de la Escuela Secundaria N° 5 de Coronel Pringles lo entendieron y formaron una cooperativa de trabajo donde, con material reciclado, hacen cambiadores de bebé, bolsos, cartucheras y hasta colchones sanitarios para gatos. El objetivo es generar recursos para no tener que abandonar la escuela.

La escuela N° 5 se formó en el año 2006 y uno de los problemas que tenía desde su formación fue la deserción escolar, producto de la necesidad de sus alumnos de tener que trabajar. Fue en este punto en donde el concepto de cooperar nació. Lumila Del Río, directora del establecimiento, lo explica: “La necesidad de ingresar al mercado laboral para contribuir al sostenimiento del hogar y la maternidad temprana provocaban el abandono escolar” Ante este escenario, los alumnos hallaron la salida: la unión y la creatividad.

La Cooperativa funciona dentro de la escuela y está integrada y administrada por los propios alumnos. Reciben asesoramiento de los docentes de Economía y Empresa. Los alumnos trabajan con una fuerte impronta en el reciclaje y en el cuidado del medio ambiente. Los productos que realizan son hechos con material reciclado.

Uno de estos es el “Eco-Cat“, un colchón sanitario para gatos. Usando desechos de varias carpinterías del pueblo, que eran arrojados en la vía pública, lograron hacer un producto completamente biodegradable y absorbente. Lo venden a un precio muy conveniente, lo que les asegura una fácil entrada en el mercado. Las bolsas en las que envasan este relleno sanitario son biodegradables.

Otro de los proyectos es el “Eco-Plast“, que es una línea hecha con bolsas de plásticos que reciclan, como sachets de leche. Con este material hacen cambiadores de bebé, cartucheras, baberos y bolsos. Todos estos elementos son vendidos en Coronel Pringles, de esta manera los alumnos encontraron la forma de continuar formándose, hallando su primer empleo desde la Escuela.