Creando Conciencia presentó un proyecto en la línea de Promoción de la valorización de residuos orgánicos e inorgánicos, dentro del programa Casa Común de la cartera de ambiente, un plan integral que brinda asistencia técnica y financiera a gobiernos locales y organizaciones comunitarias para la realización de proyectos ambientales con impacto social.

El proyecto implica -además de la provisión de materiales y armado de la huerta– la presencia de 5 promotores ambientales de la cooperativa en el lugar para capacitar a los vecinos en la generación de alimentos saludables y orgánicos, a partir de la huerta.

Se trata de un esfuerzo por atender demandas concretas de los sectores más postergados, generar puestos de trabajo y alentar nuevas formas de producción y consumo a partir del desarrollo de iniciativas socioambientales.

La huerta que se instaló allí forma parte de la unidad de mobiliario urbano de la cooperativa, en la cual además se producen bancos, mesas, reposeras y otros objetos, siempre a partir de madera plástica reciclada, que permite tener un aspecto similar a la madera y la posibilidad de estar a la intemperie sin deteriorarse.

Allí se resume lo que hacemos, ya que separamos, reciclamos y transformamos, apuntando al cuidado del medio ambiente y al mismo tiempo ofreciendo una mejor calidad de vida a nuestros integrantes”, señaló Noelia Segovia, presidenta de la cooperativa.

“En el caso del comedor Tino, se da una confluencia entre Estado, cooperativismo y sector privado, que resulta alentadora, ya que allí el Estado brinda el Programa Casa Común, nosotros el trabajo y el soporte, y Banco Credicoop aportó plantibnes para la huerta”, señaló Ramiro Martínez, uno de los fundadores de la cooperativa y presidente de la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop).

Más allá de este proyecto, la cooperativa ya viene colaborando, a través de la provisión de comida y mercadería desde 2017 con el comedor Tino, en Tigre, que se encuentra emplazado en una de las zonas más vulnerables del partido. Si bien originalmente era un comedor para niños, en la práctica 150/200 personas de diferentes edades son asistidas por él. Algunos van a comer allí y otros reciben las viandas en sus casas, para evitar contagios.