Las buenas ideas no necesitan mucho para llevarlas a cabo, con la decisión de hacerlas basta, por lo general con la determinación de una sola persona, ocurren y se hacen realidad. En Rosario de la Frontera lo entendieron así. Gladys es una docente de escuela secundaria especializada en niños con discapacidad. Su idea fue la de hacer una panadería para que sus alumnos trabajaran allí, de esta manera los incluyó y les dio una salida laboral. Toda la localidad acompaña. Así nació la panadería “Corazón Caliente”

“Todos estos chicos han sido alumnitos míos desde que eran bebés. Yo los veía que no tenían actividades, habían terminado el periodo escolar y sentía la necesidad de que había algo que hacer por ellos. Le presentamos el proyecto al intendente, me dio el ok y comenzamos,” declaró la docente y responsable del proyecto al medio local InformateSalta.

En “Corazón Caliente” trabajan 25 jóvenes, que tienen entre 17 y 38 años, que todos los días concurren para trabajar y aprender las distintas técnicas del amasado y bollado. Luego de hornear el pan, los flamantes panaderos salen a venderlo por las calles del pueblo.

Tienen un reglamento, saben que no tienen que faltar, sino tienen que presentar certificado médico, porque ellos tienen que aprender que en todo trabajo hay que tener una responsabilidad. El intendente les paga un sueldo por el trabajo que hacen” comentó la docente. La idea de Gladys también hizo nacer otro proyecto: el de hacer bolsas de tela para suplantar a las de plástico.

El Intendente de la localidad, Gustavo Solis, comentó que “los chicos día a día van progresando en la forma de desarrollarse, de expresarse, de integrarse, desenvolverse y de su seguridad”, con respecto a la posibilidad de acompañar el proyecto de las bolsas ecológicas, el jefe comunal expresó su apoyo a la idea. “Nos dan dos años para que no se utilicen las bolsas de plástico y tenemos que tener todas las condiciones para que otro grupo de chicos trabajen con este tipo de talleres en otra área, que a su vez sirva de una utilidad pública” El caso de la panadería social de Rosario de la Frontera muestra cómo es posible generar un pequeño cambio que se potencia en varias realidades personales hasta transformarse en un gran cambio que percibe toda una comunidad.