El dispositivo fue confeccionado en los talleres del establecimiento carcelario. Agentes y privados de su libertad aportaron la mano de obra durante cuatro días para reducir las posibilidades de infección por Covid-19.

El diseño fue tomado de cabinas que se utilizan en fábricas o espacios de alta circulación. El trabajo se realizó entre internos que se capacitan en Herrería, Carpintería y Electromecánica, y personal abocado al área de Talleres.

“Trabajaron en conjunto, porque es una acción que beneficia tanto a internos, como a los agentes. Si bien la Unidad ya contaba con un protocolo de bioseguridad desde el inicio de la pandemia, creemos que cualquier otra acción que sea en pos de prevenir, es un gran aporte, afirmó el director de la Unidad 9, Ernesto Agüero.

Las cabinas sanitizantes ya se encuentran operando en decenas de países de todo el mundo. Se las observó en Taiwán, Singapur, Japón y Corea del Sur. Luego aparecieron funcionando en Alemania, Francia, España, Reino Unido e Italia, entre otros países europeos. Y finalmente, entraron en acción en EEUU, México, Chile, Colombia, Brasil y Argentina.

El dispositivo arroja un spray con una solución desinfectante a las casi 200 personas que arriban por día a la Unidad.El agente ingresa, se pone alcohol en sus manos, se toma la temperatura y después pasa por la cabina”, agregó Agüero.

Asimismo, recordemos que si bien algunos productos utilizados por este tipo de mecanismos están inscriptos ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), no se cuenta con evidencia científica que demuestre su eficacia y seguridad en la aplicación sobre personas con el fin de descontaminar y prevenir el COVID-19.  Este organismo advirtió que no recomienda utilizar este tipo de dispositivos de rociado de sustancias químicas sobre el cuerpo humano, es decir, que no autoriza las cabinas sanitizantes o túneles de desinfección, ya que tampoco han mostrado efectividad en la desinfección o la reducción de los contagios.