Aunque Chaco es la provincia más perjudicada, el avance del Paraná cumplió con las previsiones que venía arrastrando desde la crecida de la semana pasada y avanzó sobre Corrientes como dos días antes lo había hecho con algunas localidades chaqueñas.

En la provincia del chamamé evacuaron a 16 familias y hay personas que decidieron autoevacuarse. En la ciudad capital la crecida superó esta mañana los siete metros y se espera un pico máximo para la noche. Así lo afirmó el director de Defensa Civil de la provincia, Eulogio Márquez.

A pesar de este panorama, las autoridades que conforman el comité de crisis provincial indicaron que esta inundación está dentro de los parámetros normales. Lo que diferencia a esta crecida de otras es que fue muy veloz.

“En Corrientes amanecimos con una bajante de 4,66 metros en Ituzaingó: allí hay 16 familias evacuadas y autoevacuadas. La misma altura de bajante corre para la Isla de Apipé, donde hay  53 familias evacuadas”, dijo Márquez a Cadena 3. Pero en Itatí está llegando al pico la creciente con 8,2 metros y hay 52 evacuadas. En Paso de la Patria la creciente llegó a 7,41 metros y hay 16 familias evacuadas. En Santa Ana y las zonas de islas hay cinco familias autoevacuadas.

Estiman que recién a fines de julio bajará el agua, pero son optimistas con que la crecida se estabilice. EL problema es que la lluvia no se detiene en Santa Catarina y San Pablo, en Brasil.

Algunos ganaderos de las islas se quejaron porque dijeron que la ayuda para evacuar a sus vacas no llegó o llegó cuando ya era tarde. El responsable de Defensa Civil de Corrientes respondió: “La evacuación se hizo en las balsas y el traslado hasta la costa es lento”.