La tradicional peregrinación a la ciudad de Itatí, donde está el santuario, convocó a caminantes, ciclistas, jinetes, motociclistas y caravanas de autos y colectivos con fieles de la Argentina, pero también de países limítrofes, que luego se reunieron frente a la Basílica para rendir honor a la Virgen Morena, la patrona de la provincia.

La mayor festividad religiosa de Corrientes incluyó misas cada hora, desde la madrugada, y a las 11, se realizó la tradicional procesión náutica con las imágenes de la vírgenes de Caá Cupé, traída de Paraguay, y de Itatí por el río Paraná, mientras miles de feligreses saludaban y aplaudías desde la costa itateña.

Cada año la virgen de Caá Cupé navega con fieles paraguayos desde las costas del país vecino y se une en procesión a la imagen de Itatí, que va a bordo de una embarcación de la Prefectura Naval.

Ya en tierra, ambas imágenes fueron trasladadas en procesión hasta las puertas de la Basílica y ocuparon un lugar destacado en el altar dispuesto en la explanada del templo, donde el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, ofició la misa principal.

“Nuestra Señora de Itatí nos hace sentir pueblo hermano”, dijo monseñor Stanovnik junto al río Paraná, por lo que recordó a los damnificados por la crecida de las últimas semanas y destacó el trabajo institucional además de la solidaridad ante la emergencia. También recordó que en 2015 Itatí cumplirá 400 años de existencia.

“Hicimos el mejor esfuerzo entre la municipalidad, la provincia y la Nación, en todas las áreas incluyendo salud, seguridad y seguridad vial”, afirmó el jefe comunal de Itatí.